miércoles, 29 de febrero de 2012

Yo, Morlock #8: Heptálogo del buen gobierno

Rajoy y sus ministros insisten en su campaña de desinformación y miedo para sembrar el pánico y así tratar de justificar las medidas y recortes que planean para los presupuestos generales. Ha nadie engañan con su disputa con la UE al afirmar que no pueden saber que hacer si no conocen antes el objetivo de déficit que considera Europa que debe alcanzar España. Rajoy no quiere arriesgar el resultado de las elecciones en Andalucia y Asturias presentando unas medidas, ajustes y recortes que puedan resultarles perjudiciales a su partido en dichas autonomías, por lo que trata de prorrogar lo inevitabale en espera de lo que tengan que decir las urnas. Una vez que haya pasado este trance, el señor Rajoy podrá desahogarse a gusto y dar rienda suelta al tijeretazo y a la opresión de los derechos sociales y laborales, acabando así de hundir el Estado de Derecho y del Bienestar en favor de las grandes fortunas y los grandes empresarios.

En vista de esto, propongo a nuestro Presidente un heptálogo de propuestas que sería recomendable que tomara para ayudar a España a tratar de salir de esta crisis:
  1. Nueva reforma laboral. Para comenzar, la actual reforma laboral debe ser derogada para sustituirla por una que sea más justa y equitativa. Necesitamos crear empleo y crecimiento, no darle plenos poderes a los empresarios para poder despedir a los trabajadores con mínimos gastos ni proporcionarles los medios para explotar a los jóvenes.
  2. Escuchar la voz del pueblo. El pueblo, la masa, los españoles, todos aquellos que habitamos este país y a los que gobierna el PP en estos momentos. El pueblo habla y debe ser escuchado. No es suficiente con dorar la pildora en campaña electoral para luego olvidarse de las promesas hechas. Cuando los españoles salimos a la calle y mostramos nuestro descontento con las reformas y actuaciones del actual gobierno es por algo. Como ciudadanos de este país debemos ser escuchados y no ignorados, vilipendiados y tratados como una turba enfurecida de película de la Hammer que hace su papel pero que no tiene importancia alguna.
  3. Nuevos ministros. Es recomendable la dimisión de los siguientes ministros: Luis de Guindos (Economía y Competitividad), Cristobal Montoro (Hacienda y Administraciones Públicas), José Ignacio Wert (Educación, Cultura y Deporte), Fátima Ibáñez (Empleo y Seguridad Social) y Jorge Fernandez Díaz (Interior). Estos cargos públicos han demostrado no ser competentes en la labor de sus ministerios, además de haber dado una pésima imágen y demostrar estar desconectados de la situación actual de España. En el poco tiempo que llevan ejerciendo, no han sabido demostrar la competencia, equidad, visión política y profesionalidad que se espera de un ministro, por lo que deberían ser sustituidos. 
  4. Lucha contra el fraude fiscal. Estudiar, imponer y ejecutar las medidas y mecanismos necesarios para luchar contra el fraude fiscal y la economía sumergida, de la que son culpables principalmente las grandes empresas. Acabar con la evasión de impuestos mediante todas las artimañas y trampas económicas de las que hacen uso grandes empresas y fortunas para pagar pocos impuestos o no pagar.
  5. Lucha contra la corrupción. Investigar cualquier posible irregularidad en las administraciones públicas y entidades financieras, actuar con contundencia contra los corruptos sin importar sus cargos, posición social o afiliación política. Basta de ponerse a la defensiva contra los casos relacionados con gente del PP y del "y tú más" acusando a otros partidos de anteriores tramas corruptas. Apartar a todos los políticos de los cargos y administraciones públicas en el momento en que sean investigados por posibles tramas, inclusive de las listas electorales.
  6. La Justicia DEBE ser igual para todos. Basta de convertir la justicia en una farsa en la que se acusa al juez y se libera al inculpado, basta de privilegios para los ricos y de la impunidad. En este país a los que más desfalcan, roban y estafan apenas se les toca, mientras que los pobres y humildes acaban en la carcel a la mínima oportunidad. La gente no confía en la justicia, y es normal, gracias a los desmanes que estamos viendo día a día.
  7. Ley electoral equitativa. Nuestra actual ley electoral es injusta y apoya un sistema bipartidista que no refleja la realidad política española. Por ello, debe ser reformada para que resulte más igualitaria. No podemos permitirnos la alternancia entre dos partidos mayoritarios tan aposentados en el poder que han olvidado que son los representantes del pueblo. Este bipartidismo ahoga y constriñe a las formaciones políticas minoritarias y les impide poder lograr tener voz y voto en las cámaras de gobierno.