martes, 21 de febrero de 2012

Yo, Morlock #7: IES Lluis Vives, el pueblo contra la represión


Vergüenza e indignación, es lo que cualquier persona con un mínimo de sentido común, de inteligencia y de comprensión de la libertad y la democracia es capaz de sentir ante las agresiones indiscriminadas que realiza la policía en sus cargas contra los estudiantes del IES Lluis Vives y los que les apoyan en sus justas reclamaciones. Desde las elecciones, el PP ha ido despojándose de la careta democrática y populista, librándose de la máscara de demagogia que había usado para engañar al pueblo español con sus falsas promesas. Poco a poco hemos visto como todo lo que dijeron Mariano y los suyos no eran más que falacias. No necesitamos "confianza" para salir de esta crisis, han subido los impuestos, hecho una reforma laboral que convierte el empleo en algo totalmente precario y que priva de derechos a los trabajadores. Pero los empresarios, no contentos con esto, aún piden ajustes más restrictivos. Y mientras, en Valencia, gracias a la ruinosa y corrupta gestión de Camps, el impresentable que fue declarado no-culpable por un jurado popular, ha dejado la Comunidad Valenciana en la ruina. La deuda de la Generalitat le impide pagar los servicios básicos mientras los dirigentes populares hacen oídos sordos al pueblo.

Recortes en Sanidad y Educación, institutos sin dinero para cubrir sus necesidades, ayudas sin pagar por falta de fondos. Con estas condiciones es normal que la gente salga a la calle. Y la respuesta del gobierno son las cargas policiales. Se lanzan contra indignados y manifestantes con furia y saña, atacando al pueblo que deberían proteger, que sólo reclama lo que es justo. Pero los PPeros no escuchan a aquellos que forman el pueblo español a menos que posean grandes fortunas y les puedan proporcionar formas de lucrarse.

En Valencia, los alumnos del IES Lluis Vives, hartos de la precariedad de los institutos y el sistema educativo, hartos de no poder tener calefacción para poder asistir a clases con unas condiciones mínimas, se han visto forzados a salir a la calle. Su protesta es legítima, es una muestra de la salud de la democracia, en la que la gente tiene el derecho y el deber de manifestarse para hacerse escuchar y reclamar lo que es justo, lo que necesita. Si el gobierno hace caso omiso del pueblo, si toma medidas que ahogan a la población, que la discriminan y esclavizan, el pueblo debe salir a la calle a protestar.

Sin embargo, al PP no le gusta esto. Prefiere vivir en el pasado, antes de 1975, cuando España era una dictadura y a los que protestaban se les acallaba con la represión y el uso de la fuerza. Pero los tiempos han cambiado. Ahora, pese a la manipulación informativa que hace la derecha y sus medios afines, hay formas de saber la verdad, de que la gente pueda conocer con veracidad los extremos a los que es capaz de llegar el gobierno para acallar las voces del pueblo. El Estado de Miedo tiene fisuras en su muro de silencio, grietas que hacen que la verdad pueda llegar a quien esté dispuesto a escucharla.

¿Tanto miedo tiene el gobierno a unos estudiantes que lanza a sus perros de presa contra ellos? ¿Tan peligrosos son un grupo de menores de edad que estudian Secundaria y Bachillerato para que los anti disturbios hagan cargas policiales indiscriminadas? El PP quiere acabar con el Estado de Derecho, con los progresos obtenidos en estos años de democracia amparándose en la crisis económica, hundiéndonos mediante la represión, la fuerza y la precarización.

Por ello invito a todos aquellos que me lean, a aquellos que compartan conmigo la idea de que el gobierno no debe ser una herramienta de opresión al servicio de los poderosos, sino un órgano al servicio del pueblo, a que se manifiesten. Acudid a las convocatorias para salir a la calle, proclamad en las redes sociales vuestra indignación, no permitáis que la voz del pueblo caiga en el olvido. Haceos escuchar, que vuestro clamor llegue hasta lo más alto.