viernes, 17 de febrero de 2012

Richard Upton Pickman (1884 - ¿1926?), Pintor de lo macabro

Pintor de Salem de gran habilidad, recordado sobre todo por las obras en las que representaba extraños monstruos bestiales en un entorno de cementerios y sotanos. Pickman era un artista con un don natural, y sus estudios en la Universidad Minneiska de Winsconsin, un centro de artistas decadentes, solo lograron aumentar aún más sus propios instintos mórbidos.

El espantoso realismo de Pickman lo apartó de muchos de sus colegas decadentes, y aunque el público acogió sus obras con frialdad, estas eran muy apreciadas por ciertos coleccionistas. Pickman pasó gran parte de su vida sumido en la pobreza, y ocasionalmente daba clases a pintores en ciernes para aumentar sus ingresos. Se dice que tenía un estudio secreto en el norte de Bostón, aunque no se ha encontrado rastro del mismo. Durante un breve periodo se esforzó por crear obras más populares para obtener el respaldo del Art Club de Boston, pero finalmente tuvo que dejarlo por las presiones de la mayoría de sus miembros.

En el año 1926, Pickman desapareció de su hogar en Bostón, junto con la mayoría de las obras que le quedaban por vender. Algunos afirman que se suicidó, pero otros creen que mora en algún lugar de las Tierras del Sueño. Por lo que sabemos de este mágico mundo, es posible que ambas teorías sean correctas.

Esto podría considerarse una reseña biográfica sobre el desaparecido y controvertido pintor afincado en Bostón, pero esto nos sirve únicamente para comenzar a rascar la superficie. Los Pickman no eran una familia desconocida en Salem, donde era un apellido con historia, al igual que los Carter o los Curwen, familias cuyos orígenes se pueden remontar a los primeros colonizadores de América y que en algún momento se han visto involucrados en rumores y habladurías sobre fenómenos extraños. En los juicios de brujas de Salem surgieron durante los interrogatorios los nombres de miembros de dichas familias, e incluso algún Carter y Pickman ardieron en las hogueras. Sin embargo la excentricidad de Richard Upton Pickman no se queda solo en este curioso origen, sino que también reside en él mismo y su macabro arte. Tal y como cuenta H. P. Lovecraft en su relato “El modelo de Pickman”, algunos de sus cuadros de gules se hicieron notablemente infames, como “Accidente de metro” o “Gules comiendo en el cementerio”. Pero el realismo extremo de sus obras superaba los rasgos que pudieran reflejarse en una figura surgida únicamente de su imaginación y parecían estar tomadas de modelos en vivo. La posible localización de su refugio secreto en las proximidades de un vetusto cementerio olvidado de la ciudad podría dar verosimilitud a esto, indicando que tomaba apuntes del natural de los desconocidos y necrófagos habitantes ocultos del camposanto. Otro curioso apunte es que entre las obras de Pickman más mórbidas y macabras, se encontraba una serie de cuadros que relataban las costumbres de los gules, inclusive la de raptar niños y sustituirlos por su oscura progenie. De hecho en uno de los cuadros se muestra a un joven gul cambiado acompañado de su familia humana, y el pequeño mostraba unos rasgos que fácilmente podían reconocerse como los del adulto Richard Upton Pickman. ¿Retrato de familia o fantasía paranoide y morbosa? El hecho de que el soñador experto Randolph Carter afirmara haber trabado contacto con un Pickman gul en la Tierra de los Sueños solo trae más sospechas sobre la veracidad de esto.