martes, 5 de mayo de 2015

Robert W. Chambers y El Rey de Amarillo

By published by L.C. Page and company, Boston, 1903 [Public domain], via Wikimedia Commons
Robert William Chambers es un escritor de terror y misterio que es conocido principalmente por la obra de teatro ficticia "El Rey de Amarillo", aunque la totalidad de su obra no desmerece y es el producto de un excelente conocedor del terror que aportó una huella imborrable al género.

Nació en Brooklyn el 26 de mayo de 1865. Era hijo de un abogado, nieto de un médico y descendiente directo del fundador de Rhode Island. Su hermano Walter se decantó por la arquitectura, campo en el que alcanzó la fama. Por su parte, Robert, que estudió en el Instituto Politécnico de Brooklyn, se interesaba más por los deportes, el dibujo y la entomología. En 1886 viajó a Paris, donde se instaló para estudiar bellas artes, afición que quedó reflejada en dos de sus relatos del ciclo de El Rey de Amarillo, La máscara y El signo amarillo. Su talento le valió la exposición de sus trabajos en el Salón de 1889. Más tarde, en 1893, regresó a Nueva York, donde se dedicó a vender sus ilustraciones a las principales revistas de actualidad: Life, Truth y Vogue. De esta manera logró convertirse en uno de los dibujantes más conocidos del momento.

Pero las bellas artes no fueron la única faceta que utilizó Chambers para expresar su talento. En 1894 publica su primer libro, In the Quarter, donde recrea un muestrario de escenas de la vida bohemia al estilo de Murger o Du Maurier y que basa en sus notas tomadas durante su estancia en Paris. Según sus amigos, tenía una facilidad natural para contar historias, cosa que acabó demostrando con creces a lo largo de su producción literaria, aunque originalmente, nadie, ni siquiera él mismo, esperaba que se dedicase a escribir.

En 1895, Robert W. Chambers hace historia: se publica su segundo libro The King in Yellow ("El Rey de Amarillo"). Este se compone de nuevos retratos parisienses y una serie de historias de fantasía y terror que alcanzaron un gran éxito. Particularmante vale la pena destacar su ciclo de "El Rey de Amarillo", una serie de historias sutilmente entrelazadas en las que aparece un libro maldito, una obra de teatro que enloquece a aquel que la lee. Tras el inesperado éxito de este volumen, Chambers se dedica a su carrera literaria, sorprendiendo a propios y extraños con su talento y su imaginación a la hora de escribir diversos géneros y estilos. En The Maker of Moons (1896) y The Mystery of Choice (1897) siguió aún la estela de "El Rey de Amarillo", pero en The Search of the Unknown (1904) se decantó más bien por la ficción científica.

Imparable, se dedicó a escribir novelas históricas, relatos de detectives y novelas rosas ambientadas en la alta sociedad neoyorquina. Todos sus libros tuvieron buena acogida, e incluso algunos alcanzaron la categoría de best-seller, por lo que tenía una buena condición económica. Como afirmaba no necesitar tanto dinero para vivir, lo gastaba en sus aficiones: coleccionar mariposas, muebles, porcelana japonesa, alfombras y arte chino, y plantar árboles en la hacienda de 800 acres de su familia. A estas les daba mucha más importancia que a su reputación literaria. Le resultaba indiferente que la crítica le despreciase e ignorase. Como dijo en cierta ocasión: «¡Literatura! ¡Esa palabra me pone enfermo!»

Robert W. Chambers murió el 16 de diciembre de 1933, a los sesenta y ocho años, tras ser operado de una dolencia intestinal.

Había entregado a la imprenta más de ochenta libros entre novelas y recopilaciones de cuentos, aunque no es fácil determinar exactamente cuántos: acostumbraba a reciclar el material para volver a venderlo y no siempre quedaba claro si se trataba de una obra completamente nueva o una mera reedición o revisión.

El Rey de Amarillo es un libro de historias cortas del escritor americano Robert W. Chambers, publicado por primera vez por F. Tennyson Neely en 1895. El volumen original constaba de diez historias, de las cuales las cuatro primeras son historias sumamente extrañas que dejan su marca en el género de la literatura de terror. Los relatos que conformaban esta antología son los siguientes:
  • El reparador de reputaciones ("The Repairer of Reputations"). Una poderosa y extraña historia de egotismo y paranoia.
  • La máscara ("The Mask"). Una historia de arte, amor y ciencia misteriosa.
  • En el patio del dragón ("In the Court of Dragon"). Un hombre es perseguido por el siniestro organista de una iglesia.
  • El signo amarillo ("The Yellow Sign"). Un artista y su modelo se ven inquietados por el siniestro vigilante de una iglesia, que parece el gusano de un ataúd.
  • La Demoiselle d'Ys ("The Demoiselle d'Ys"). Un hombre se pierde en el páramo y se encuentra con una misteriosa joven ataviada con ropas de otro tiempo.
  • El paraíso del profeta (The Prophets' Paradise). Una secuencia de poemas en prosa espeluznantes que desarrollan el estilo y el tema de una cita de la obra de ficción "El Rey de Amarillo" que introduce "La máscara".
  • La calle de los cuatro vientos (The Street of the Four Winds). Un atmosférico cuento de un artista en París que está dibujando la habitación de un vecino.
  • La calle de la primera cáscara (The Street of the First Shell). Una historia de guerra en el Asedio de París de 1870.
  • La calle de Nuestra Señora de los Campos (The Street of Our Lady of the Fields). Bohemios románticos americanos en París.
  • La rue Barrée -La calle bloqueada- (Rue Barrée). Bohemios románticos americanos en París con un discordante final que refleja alto del tono de la primera historia.
Aunque el volumen publicado en 1895 reúne diversas historias con temáticas propias, cuatro de ellas (El reparador de reputaciones, La máscara, En el patio del dragón y El signo amarillo), forman el ciclo de El Rey de Amarillo. Esta tetralogía de historias giran en torno a una obra de teatro maldita y prohibida, ya que todo aquel que la lee cae en la locura. Con este breve ciclo, Chambers realiza una incursión en el horror cósmico que posteriormente desarrollaría Lovecraft, al describir un tomo insano que conlleva una maldición imposible de evitar para aquel que lo lea. No se dice nada sobre el autor, se ignora su identidad, tan sólo se dan algunas notas al respecto, pues quien lo escribió no importa. Tampoco se desarrolla la obra, tan sólo se dan pequeños apuntes sobre su temática y la mitología que desarrolla. De esta manera, la locura y la muerte que conlleva el conocimiento de su trama y la visión del Signo Amarillo son más aterradoras para el lector, quien debe usar su imaginación para tratar de comprender que es aquello que origina tanto mal y locura.

Como consecuencia de esto y de la genialidad de Chambers, El Rey de Amarillo forma parte del panteón de obras ficticias que han alcanzado la inmortalidad. Predecesor del Necronomicon lovecraftiano, esta obra de teatro ha dejado una serie de nombres asociados a la misma que han acabado por introducirse en el imaginario popular de los conocedores y aficionados al género: Camila, Casilda, Hastur, la Máscara Pálida, etc.