lunes, 30 de enero de 2012

Yo, Morlock #4: La Internacional, la voz del pueblo y del obrero

La Internacional es la canción más importante del movimiento obrero. Se la considera el himno oficial de los trabajadores y fue himno nacional de la URSS. Esta canción define las bases de la lucha obrera y, con su letra, incita a la lucha contra la opresión de las clases trabajadoras por parte de los ricos y poderosos.

Este himno no ha perdido fuerza ni significado con el paso del tiempo y sigue siendo aplicable a nuestra sociedad. En los tiempos que corren, en los que una crisis mundial ha sido creada por los grandes inversores para su propio beneficio, en que se recortan los derechos de los ciudadanos para pagar una debacle económica a una escala que no se había visto desde el Crack del 29, La Internacional sigue estando vigente.

Historia
El 15 de junio de 1888 G. Delory, uno de sus organizadores de la Lira de los Trabajadores (La Lyre des Travailleurs), que más tarde sería alcalde de Lille y que estaba interesado en que la coral ampliara su repertorio de canciones socialistas y obreras, se siente atraído por uno de los versos de Pottier que aparecía en Cantos Revolucionarios, concretamente por el titulado La Internacional, y le encarga a Pierre Degeyter, que ya tenía una buena reputación de compositor, su música, indicándole que hiciera algo de ritmo vivo y arrebatador. Pierre trabajaba en ese tiempo como montador en los talleres de Fives-Lille, y con la única ayuda de un simple armonio, musicalizó La Internacional en sólo tres días. Después de comentarla con los compañeros de trabajo y de hacer pequeñas modificaciones, la entregó a La Lyre des Travailleurs para su estreno. Se procedió a imprimir los 6.000 ejemplares de la primera y clandestina edición. Fue un éxito total, primero en Lille y luego en todo Francia.

Hasta 1922 se mantuvo una querella entre los dos hermanos Degeyter, Adolphe y Pierre, para saber quién era el autor de la música de La Internacional. El 23 de noviembre de 1922 el Tribunal del Sena proclamó a Pierre Degeyter autor de la música de La Internacional, aunque anteriormente lo había hecho a favor de Adolphe. Éste, en una carta a su hermano el 26 de abril de 1915, ya reconoce que él no era el autor de la música.

El 23 de julio de 1888, en una reunión de la Junta Sindical de vendedores de periódicos, se interpretó por primera vez en público. El 8 de diciembre de 1896 La Internacional es adoptada como himno oficial de los revolucionarios. En 1899, en otro 8 de diciembre, lo adoptan todas las organizaciones socialistas francesas al finalizar el Primer Congreso general en París.

En 1892, la Segunda Internacional la populariza y adopta como himno. El día 3 de noviembre de 1910 se convierte en el himno de todos los trabajadores del mundo, en el Congreso Internacional de Copenhage. En 1919 Lenin la oficializa en la Tercera Internacional y se convierte en el himno nacional de la Unión Soviética hasta el año 1943. Según cuenta Maurice Thorez en 1928, en el VI Congreso de la Internacional Comunista celebrado en Moscú, el propio Pierre Degeyter dirigió personalmente, con lágrimas en los ojos, el coro que interpretó la canción.

Su letra ha sido traducida a casi todos los idiomas del mundo. Su presencia es importante en países con sistema socialista, como Cuba.

Letra de La Internacional

¡Arriba, parias de la Tierra!
¡En pie, famélica legión!
Atruena la razón en marcha:
es el fin de la opresión.

Del pasado hay que hacer añicos.
¡Legión esclava en pie a vencer!
El mundo va a cambiar de base.
Los nada de hoy todo han de ser.

Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la internacional. (Bis)

Ni en dioses, reyes ni tribunos,
está el supremo salvador.
Nosotros mismos realicemos
el esfuerzo redentor.

Para hacer que el tirano caiga
y el mundo siervo liberar,
soplemos la potente fragua
que el hombre libre ha de forjar.

Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la internacional. (Bis)

La ley nos burla y el Estado
oprime y sangra al productor;
nos da derechos irrisorios,
no hay deberes del señor.

Basta ya de tutela odiosa,
que la igualdad ley ha de ser:
"No más deberes sin derechos,
ningún derecho sin deber".

Agrupémonos todos,
en la lucha final.
El género humano
es la Internacional. (Bis).