lunes, 2 de septiembre de 2013

Restaurantes: Historia de las casas de comida

 ¿Qué es un restaurante? Según Wikipedia, un restaurante o restorán es un establecimiento comercial, en el mayor de los casos, público donde se paga por la comida y bebida, para ser consumidas en el mismo local o para llevar. Todos hemos ido a comer a un restaurante en algún momento de nuestra vida, sin embargo, ¿cual es el origen de los mismos? ¿Cómo empezaron las casas de comidas y cual fue su evolución?

La historia de los servicios de comida puede remontarse hasta el comienzo de la historia, ya que la venta pública de alimentos es una práctica sumamente antigua, tanto como las civilizaciones. Se sabe que ya en la antigua Babilonia, hace más de 6.000 años, eran conocidos los "menús" y existen testimonios de un documento escrito hallado en Egipto el 512 a.C. que relata como unos viajeros pudieron comer y beber en albergues públicos. Se sabe también que los antiguos romanos "heredaron" de los griegos su gusto por la buena comida. En el año 40 a.C., se crea en Roma el primer establecimiento para "Hombres de negocios", aquellos ciudadanos cuyas actividades no les permitían volver a sus casas para comer. Estos locales fueron conocidos como "Tabernas". El auge de estos negocios fue en aumento, de manera que alrededor del año 1200, ya existían casas de comidas en Londres, Paris y en otros lugares, donde se podían comprar platos ya preparados.

Más tarde, durante la Edad Media, fueron los monasterios y conventos los encargados de proporcionar alojamiento y manutención a los viajeros, actuando como los actuales hoteles. Custodios del saber en la Europa medieval, su prestigio y riqueza era variable, desde los humildes albergues de peregrinos hasta los que actuaban como anfitriones de viajeros distinguidos. Con la llegada del Renacimiento, las postas y los establecimientos donde se servían comida y bebida se convirtieron en importantes enclaves para la sociedad y sistema de vida de la época al ser puntos de encuentro e intercambio de ideas y noticias. Existían posadas muy concurridas y populares entre los aristócratas que se dedicaban a la venta de café, chocolate y te. Parte de la importancia de estos establecimientos se debe a la familia Thun und Taxis, creadores en el siglo XV de un servicio postal y de postas de gran éxito y que les otorgó una posición de poder inalterada durante varios siglos.

Los restaurantes tal como los conocemos hoy en día y la propia palabra que los denomina se originaron en Francia, país considerado como la cuna de la gastronomía. Hasta el siglo XVIII, la palabra "restaurant" significaba "caldo reconfortante", "restaurador", es decir, algo que daba energías y reconfortaba el cuerpo. Antes de la aparición del primer "restaurante" moderno, las opciones para comer eran tabernas de dudosa calidad culinaria, donde la bebida ayudaba a ingerir alimentos y platos preparados poco apetecibles. Fue en 1765 cuando un cocinero, Monsieur Boulanger, abrió el primer restaurante moderno con la siguiente inscripción en la puerta: Venite ad me omnes qui sfomacho lavoratoratis et ego retuarabo vos (Venid a mí todos aquellos cuyos estómagos clamen angustiados que yo los restauraré). Entre su clientela se encontraba el filósofo Diderot. Debido al éxito de Boulanger, los restaurantes comenzaron a multiplicarse rápidamente debido a la gran cantidad de cocineros en paro que había. En 1782 abre Beauvilliers. En 1786 abre “Les Frères Provencaux”, que introdujeron, por primera vez en París, la cocina de otra región. En 1788, el “Petit Vefour”. En 1790 “Very”, donde murió un pintor famoso, Fragonard, después de haber comido un helado. Con la llegada de la Revolución Francesa en el año 1790 y la caída de la aristocracia, muchos de los Chef de cocina al servicio del Rey y de los nobles optaron por fundar establecimientos similares, primero en Paris y otras ciudades de Francia, para, posteriormente, expandirse por el resto de Europa y América.

Desde entonces, los restaurantes y la gastronomía han pasado por un considerable proceso de expansión, aclimatación, adaptación y evolución, abriendo las expectativas gastronómicas nacionales e internacionales, permitiendo conocer nuevas cocinas, nuevos entornos. Los restaurantes se han convertido en un elemento más del paraje urbano, de la sociedad, pasando de ser meros lugares en donde comer a ser también lugares donde reunirse, socializar, celebrar, de manera que han expandido sus locales y ampliado sus servicios par dar cabida a todo tipo de comidas y cenas de grupos y empresas, eventos y celebraciones.