miércoles, 4 de julio de 2012

Books form the Crypt #1: El ejército de las sombras

Título: El ejército de las sombras.
Título original: Vampyrrhic
Autor: Simon Clark
Año: 1998
Género: Terror
Sinopsis:
¿Qué relación une a un reputado médico, una joven asediada por terrores nocturnos, la enigmática dueña de un antiguo hotel y un violento expresidiario con un aparentemente apacible pueblecito del noreste de Inglaterra cuya industria basada en la producción cárnica de un antiguo matadero ha conocido tiempos mejores?

Cuando el doctor David Leppington, visita años después el pueblo fundado por la antigua rama familiar de cuyo apellido recibe su nombre, apenas puede imaginar los sucesos que su llegada va a desatar. En la adormecida comunidad, comienzan a producirse violentos ataques y extrañas desapariciones y reapariciones y sombras furtivas acechan en lugares donde no llega la luz.

Las revelaciones de un viejo obsesionado con la estirpe de los Leppington obligarán a David y tres personas de distinta condición, pero conectadas de alguna forma, a creer de nuevo en las leyendas y a cooperar para sobrevivir. Bajo la superficie de Leppington, fuerzas oscuras están despertando y los engranajes de una antigua maldición hace tiempo olvidada se han puesto en marcha por última vez.

Crítica:
Simon Clark logra construir una novela sobre vampiros que logra dos objetivos: enganchar al lector y escribir sobre estas criaturas de la noche creando una concepción nueva, diferente y atractiva. Con un lenguaje directo, huyendo de argumentos recargados y manteniendo un correcto sentido del ritmo, así como un hábil manejo de los recursos narrativos para crear una atmósfera continua de suspense, el autor engancha al lector desde la primera página. También cabe destacar el magnífico uso que hace de algunos ingredientes clásicos del género: el pueblo con un pasado oscuro, la herencia familiar maldita, el heredero que regresa a sus orígenes desconocedor de la mancha que arrastra su legado... Son elementos que se mueven en la novela con gran sabiduría, con un acertado uso de los vampiros dandoles una vuelta de tuerca con un origen enlazado con la mitología nórdica y huyendo de arquetipos decadentes y repetitivos al estilo de Anne Rice y la prole surgida de la obra de esta autora.

Sin embargo, no todo es positivo en esta novela. Los personajes, aunque interesantes, resultan un tanto planos al convertirse en meros reflejos de arquetipos ya conocidos por un veterano de la lectura, mientras que el lector casual seguramente los encuentre interesantes. Los cuatro protagonistas y sus interacciones resultan, en ocasiones, predecibles, lo que acaba resultando algo frustrante. También se vuelve en contra del autor la magnífica atmósfera que logra a medida que la acción se desarrolla y el argumento va tomando forma y desplegandose. El final resulta un tanto decepcionante, pues las insinuaciones que va dejando caer Clark a lo largo de la novela hace esperar un desenlace final más lovecraftiano o, incluso más heróico. Pero cuando se desarrollan los últimos compases de la acción y la trama toca a su fin, el lector puede verse decepcionado ante una resolución final que puede resultar algo floja y ambigua, dejando un cierto regusto a desenlace apresurado, como si el autor, tras lograr articular una magnífica historia pese a sus altibajos con los personajes, no supiera exactamente como darle fin. Es una lástima que Clark de la impresión de que la trama se le ha quedado grande y desemboca en una conclusión más propia de un fast food literario.

En conclusión, sopesando los aspectos positivos y negativos de esta novela, la recomiendo por el sabio uso de la atmósfera que recibe, el inspirado origen de los vampiros, así como la posibilidad de leer una novela diferente sobre estas criaturas. Es una buena forma de desintoxicarse de seres de la noche decadentes y absurdamente bellos propios de fantasías adolescentes, así como de otros esterotipos trasnochados del género de terror.