jueves, 12 de julio de 2012

Yo, Morlock #14: Y así muere la libertad...


"Y así es como muere la Libertad, con un estruendoso aplauso". Duras y acertadas palabras de la senadora Padme Amidala en Star Wars III: La venganza de los Sith. Una frase que ha resultado profética cuando el grupo parlamentario del PP ha ovacionado y celebrado, como si de un gran triunfo se tratase, el anuncio de los últimos recortes aprobados por el gobierno.

Celebran con gran alegría y regocijo el hecho de que se incremente el IVA, se recorte el salario a los funcionarios, se reduzca la prestación  por desempleo y se sienten las bases para nuevas políticas destinadas a acabar con la libertad, la democracia y los derechos del pueblo, que incrementan las diferencias entre pobres y ricos.

Mientras, en la calle, se oyen otro tipo de ruidos: las voces de la gente que, harta de la desidia del gobierno, harta de ataques salvajes contra el Estado del Bienestar y los derechos sociales del ciudadano, de medidas que hipotecan nuestro futuro, salen a la calle a manifestarse. ¿La respuesta de los poderosos? Enviar a sus sicarios a que usen la herramienta que mejor saben usar: la violencia. Cargas policiales, brutalidad, agresiones injustificadas contra viandantes y periodistas. Esa es la legimitidad de este gobierno, la legimitidad que da la represión, el terror, el castigo a los ciudadanos. Eso no es democracia, es autoritarismo, los primeros pasos hacia un totalitarismo con el que ahogar a las masas.

Es vergonzoso como aquellos que coreaban su orgullo español ahora callan. Tras la ebriedad de la Eurocopa, ¿dónde están todos aquellos que salían a la calle para demostrar su orgullo y regocijo por las victorias de la selección? ¿Por qué han retirado sus banderas? Una vez se ha acabado el circo, los borregos vuelven al redil, a emborracharse con la manipulación mediática, la telebasura que les invita a sumirse en el sopor pasivo de la complacencia. No podemos permitir que esto siga así. Hay que hacer que las protestas no cesen, que no disminuya la voz del pueblo. No dejemos que las cargas policiales nos arredren, pues serán la vergüenza de los poderosos más allá de nuestras fronteras, donde llegan las noticias que a nosotros nos ocultan.