miércoles, 14 de agosto de 2013

Carpas: Historia de un teatro ambulante

Cuando se habla de carpas, lo habitual suele ser pensar en la carpa común o europea, la Cyprinius carpio, un pez procedente de Asia y que fue introducido en el resto del mundo. De hecho, se sabe que la carpa común ya vivía en el Danubio hace 2000 años.

Pero la palabra carpa, referida a gran toldo que cubre un circo o cualquier otro recinto amplio, es un término que viene del kechua "karpa" y fue usado para denominar a unos teatros ambulantes que fueron muy populares en México y el sudoeste de los Estados Unidos, durante los años 20's y 30's y cuya popularidad fue decreciendo hasta provocar su desaparición en 1960.

Este tipo de espectáculos, a diferencia de los circos clásicos, representaban números de vaudeville y actuaciones variadas que incluían sketches cómicos, espectáculos de marionetas, sátira política, acrobacias y danzas. Surgieron en la capital mexicana para ir expandiéndose hacia otras ciudades del país, cubriendo las necesidades de diversión de las clases populares, hambrientas de espectáculos y formas alternativas de ocio. Esto les permitía el acceso a formas de entretenimiento adaptadas a una economía que no podía acudir a los teatros convencionales debido al costo de las entradas.


Todo comenzaba con la llegada de un camión que comenzaba a descargar en un barrio o calle una carpa modesta con piso de tierra con una capacidad de aproximadamente 100 espectadores. Había carpas más grandes, de hasta 200 personas y camerinos que fueran algo más que un mero entarimado. Los vestuarios estaban remendado y empolvado como el de los saltimbanquis medievales, o decorados con plumas y lentejuelas. La calidad de los vestuarios y artistas, desde principiantes y artistas de tercera hasta otros más experimentados y con más talentos, variaba de uno a otro.

Una vez montado el recinto, animadores y charlatanes comienzan a llamar al público a la función, ensalzando el talento de los artistas y músicos, así como la belleza y talento de las mujeres que participan en el espectáculo. El público estaba formado principalmente por obreros y empleados de clase media y media-baja, así como ocasionales críticos de arte y periodistas esperando hacer una reseña sobre el espectáculo, consistente principalmente en coristas ligeras de ropa y representaciones de temas de crítica política y temas de actualidad a través de la aparición de una serie de personajes arquetípicos del barrio: el borracho, el vago, el policía corrupto y diferentes pícaros que se dedican a ridiculizar al político confiando en su puesto. Esto era una representación alegórica de la lucha de clases que dejaba en buen lugar a la castigada clase trabajadora.

A través de la carpa se mostraba la realización de los deseos de una vida digna, de justicia social, de venganza por la opresión a las clases bajas en la época previa a la Revolución mexicana, pero también durante la misma y posteriormente. La crítica que se realizaba en la carpa sólo desapareció con la mediatización de la televisión y la censura aplicada por los gobiernos, pero su espíritu regresa de nuevo en diferentes periodos para dar salida a las críticas y protestas de la sociedad.

Sin embargo, este no es el único uso y significado de las carpas. De hecho, una gran carpa es, también, una tienda usada como edificio temporal. Durante muchos años, los circos las han usado para albergar al público asistente y al propio espectáculo. Esto ha incluido también a todo tipo de espectáculos, ferias, banquetes, bodas grandes, acontecimientos sociales y de índole hospitalaria, así como eventos al aire libre. Para este tipo de usos de las carpas, mucho más habituales hoy en día, es necesario contar con un  buen equipo que pueda transportar, montar y decorar la carpa para adecuarla al evento o acontecimiento que se vaya a celebrar. A causa de esto, hay que tener en cuenta todos los factores que entran en juego: el tipo de evento, espacio disponible, características de la celebración, motivo de la reunión, presupuestos, etc. Por ello, empresas como Modulcarpa suponen la solución a este tipo de quebraderos de cabeza, una opción que aúna experiencia y profesionalidad en este tipo de situaciones.