miércoles, 24 de octubre de 2012

Books from the Crypt #6: El Terror

Título: El Terror
Título original: The Terror
Autor: Dan Simmons
Año: 2007
Género: Histórica/Terror
Sinopsis:
En 1847, dos barcos de la Armada Británica, el HMS Erebus y el HMS Terror, que navegaban bajo el mando de sir John  Franklin, están atrapados en el hielo del Ártico. En su anhelada buscad el paso del Noroeste, parecen haber fracasado. Sin poder hacer nada por continuar su marcha y completar su expedición, rodeados del frío polar y de inminentes peligros, sólo pueden esperar a que llegue el deshielo que les permita escapar.
Poco a poco, los días van pasando y las condiciones de supervivencia se vuelven más extremas; temperaturas que superan los cincuenta grados bajo cero, provisiones de comida escasas, el deterioro de los barcos o la llegada de enfermedades van mellando la esperanza de la tripulación.
Por si fuera poco, la extraña presencia de una criatura bestial y misteriosa hace que los hombres crean que se enfrentan no sólo a las condiciones naturales más adversas, sino también a fuerzas sobrenaturales que superan, por momentos, sus creencias y su razón. Con el tiempo y la llegada de las primeras muertes, fantasmas como el de la rebelión, el motín o el canibalismo hacen su entrada en esenca, en un panorama desolador.
Crítica:
El Terror es un libro que he de confesar que he disfrutado. Es muy largo, y hay veces que se hace bastante pesado debido a que la trama se desarrolla muy lentamente. Los recuentos de las bajas sufridas se hacen a veces agónicos y repetitivos, pero me parece muy interesante la forma en que está narrado. Aunque el principal protagonista es Francis Crozier, capitán del HMS Terror, el libro va saltando entre diferentes personajes para narrar la historia con sus distintas perspectivas. De esta manera podemos hacernos una imagen más coral de la terrible situación en la que se hallan los supervivientes, cada vez más agotados, enfermos y desesperados.
Vale la pena comentar que el libro está basado en hechos reales, en la última expedición que dirigió sir John Franklin tratando de hallar el Paso del Noroeste a través del Ártico, un paso a través de los hielos del norte que comunicará el Atlántico con el Pacífico. Sin embargo, la expedición se perdió en el hielo con resultados catastróficos.Todo esto está fielmente reflejado en una sabia mezcla de heroismo, tragedia, supervivencia y dolor, conformando en conjunto, un todo excelente, que llena al lector.
El principal punto negativo del libro es precisamente lo lento que és. Ya me ha sucedido con otros títulos de similar longitud (la edición que he leído es de 760 páginas), que llega un momento en que la lectura se hace pesada, cuesta mantener el ritmo. Pero si se persevera y se sigue avanzando a través de las desgracias, horrores y actos que acontecen a las desgraciadas tripulaciones, se llega a un final que, en mi opinión, resulta bastante satisfactorio.

viernes, 19 de octubre de 2012

Books from the Crypt #5: La Hoguera de las Vanidades

Título: La Hoguera de las Vanidades
Título original: The Bonfire of Vanities
Autor: Tom Wolfe
Año: 1987
Género: Narrativa
Sinopsis: 
Tom Wolfe debutó triunfalmente como novelista con La hoguera de las vanidades, que fue calificada como la novela de Nueva York. El protagonista es un yuppie, un asesor financiero que se ha convertido en la estrella de una firma de brokers, pero que se ve inmerso en rocambolescas dificultades jurídicas, matrimoniales e incluso económicas a partir de la noche en que se pierde por las calles del Bronx cuando llevaba a su amante del aeropuerto Kennedy a su nido de amor. A partir de esta peripecia, Tom Wolfe va hilando una compleja trama que le permite presentar el mundo de las altas finanzas, los restaurantes de moda y las exclusivas parties de Park Avenue, así como el submundo picaresco de la policía y los tribunales del Bronx, y también el mafioso universo de Harlem y las nuevas sectas religiosas. Un hilarante e irrepetible fresco, diseccionado con desenvuelta crueldad y acerada ironía por un Tom Wolfe en plenitud de facultades. El personaje central resulta ser finalmente la gran capital del mundo en este final de siglo: Nueva York, con todos sus esplendores y todas sus miserias, retratada en la prosa de tecnicolor, vistavisión y sensorround que es la marca de fábrica de ese maestro de periodistas y, como demuestra aquí, personalísimo y magistral novelista que es Tom Wolfe
Crítica:
Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.
Eclesiastes, 1.2
Esta cita bíblica resume en breves palabras esta magnífica primera novela de Tom Wolfe. El autor, a través de una excelente narrativa y un soberbio dominio del lenguaje, nos muestra como el dinero y la fama son meros artificios que se revelan inútiles para la salvación de un hombre que se ve acosado y perseguido por una concatenación de eventos, situaciones y circunstancias altamente desfavorables. Para ello, utiliza como trasfondo la sociedad neoyorquina de los años 80, revelando una absoluta hipocresía y un juego de poder basado en las apariencias disfrazadas de convenciones sociales, que cambian de acuerdo a la situación.
La Hoguera de las Vanidades es un libro tranquilo, lento en su desarrollo, que nos muestra una trama que se va desarrollando con un ritmo propio a través de las vidas de su protagonista y de los demás personajes que se van implicando en los juegos de poder que se desarrollan: periodistas sin escrúpulos, fiscales dispuestos a todo por obtener una futura victoria electoral para alcanzar más poder, corruptos que, disfrazados de buenos samaritanos, mueven a los desfavoridos de los barrios bajos en su propia conveniencia, etc.
Y en el centro de todo, impotente ante la vanidad que mueve a todos los personajes, dispuestos a sacrificarle sin más miramientos, se halla el indefenso protagonista, arrojado de su altar de oro. Sin embargo, el yuppie destronado, que durante gran parte de la trama se ve abandonado y desolado, poco a poco se va transformando, sufriendo un proceso de cambio que le hace abandonar su antigua vida para renacer en una nueva existencia que, aunque menos opulenta, no deja de resultarle más gratificante.
Hay que tener en cuenta que La Hoguera de las Vanidades no es un libro de acción, ni un trepidante trhiller o una absorbente intriga. Es lento en su desarrollo, pero atrayente y magistral en su estilo, elaborado con gran talento por su autor. Por ello, no es recomendable para aquellos que busquen una lectura más fácil, menos pesada, más "digerible". Sin embargo, los que disfruten con una buena trama, unos personajes desarrollados con mimo y detallismo y una acertada crítica social, podran devorar con deleite esta magnífica obra literaria.

miércoles, 17 de octubre de 2012

BLOODY FAIL – SLENDER- 31 de Octubre


Halloween, Halloween, gritos en la oscuridad…
¿Cuántas veces has visto las auténticas cosas encantadas en las peliculas americanas y has deseado poder entrar a alguna? Probar tu valor y la potencia de tu garganta…
Este Halloween te damos la oportunidad de encontrar las 8 hojas y enfrentarte a Slender.
¿Qué quién es Slender? Pobre ignorante, si aún no has oido hablar de él estás indefenso….
Una sombra alargada de largas extremidades y un rostro característico….
Recupera los 8 fragmentos y decide tú mismo si hacer caso de las advertencias…
Pero recuerda…
NO LE MIRES A LOS OJOS

31 de Octubre
A partir de las 18h
En el Centro de Recursos Juveniles LOS MOLINOS

Ven a pasar miedo

-Slender house.
-Taller de maquillaje terrorifico.
-Concurso de disfraces.
-Roles en vivo.
-Hombre lobo Castronegro.
- y mucho más…

lunes, 15 de octubre de 2012

Little Nemo in Slumberland

Little Nemo in Slumberland (El pequeño Nemo en el País de los Sueños) es obra del estadounidense Winsor McCay, siendo el primer gran clásico de la historia del comic. Fue publicado por primera vez en la edición dominical del New York Herald, el 15 de octubra de 1905.

El protagonista del cómic era un niño llamado Nemo ("nadie", en latín), y cada página dominical de la serie correspondía a un sueño suyo. El protagonista despertaba siempre en la última viñeta de la página, a veces entre llantos, cayendo de la cama, o debiendo ser atendido por sus padres. Los sueños de Nemo, sin embargo, tenían continuidad narrativa, lo que daba a la serie una estructura folletinesca muy adecuada para introducir numerosos personajes secundarios y mostrar un mundo de los sueños (Slumberland) de una gran riqueza narrativa. Al comienzo de la serie, visita a Nemo en sus sueños un emisario del rey Morfeo, con la orden de llevarle al País de los Sueños, donde deberá convertirse en compañero de juegos de la Princesa (cuyo nombre no se menciona en el cómic). Lo consigue, tras muchas vicisitudes, pero entonces su sueño es interrumpido por la aparición de un extraño personaje, Flip, que lleva un sombrero de copa con la frase "Wake Up" ("Despierta") escrita en él. Desde entonces, Flip se convierte en el principal antagonista de Nemo, pues, sólo con verle, manda al protagonista de vuelta a la prosaica realidad. Flip termina convirtiéndose en un compañero algo gamberro de Nemo, y aparecen otros personajes secundarios, como el Doctor Píldora, el Imp, el Niño Caramelo y Santa Claus, además de los anteriormente citados.

McCay realiza en esta obra una exploración exhaustiva de las posibilidades del medio, empleando multiplicidad de encuadres, y jugando con el formato de la página de forma espectacular y sorprendente, además de ser uno de los primeros cómics en aprovechar el enorme potencial del color de las páginas dominicales (sunday strips). Con un alambicado estilo visual, inspirado en el art nouveau, pone en escena una gran variedad de personajes y escenarios

La primera aparición de la serie Little Nemo in Slumberland en el periódico New York Herald tuvo lugar el 15 de octubre de 1905, y continuó apareciendo cada domingo, en páginas completas a todo color, hasta el 23 de abril de 1911. Debe tenerse en cuenta que, a diferencia de otros clásicos del cómic, Little Nemo no era distribuida por syndicates a otras publicaciones, por lo cual su popularidad se debió a su difusión por un solo periódico del área de Nueva York. Sin embargo, su éxito fue grande, como lo testimonia la gran cantidad de productos derivados del personaje que se comercializaron en la época. El 30 de abril de 1911, Little Nemo pasó a publicarse en el New York American y otros periódicos propiedad de William Randolph Hearst, con el nuevo título de In the Land of Wonderful Dreams. Esta nueva etapa de la serie se prolongó hasta el 26 de julio de 1914. Muchos años después, McCay haría reaparecer a Little Nemo en las páginas del New York Herald entre el 3 de agosto de 1924 y el 26 de diciembre de 1926, sin alcanzar el éxito de la primera época del personaje. Robert McCay, hijo del creador de Nemo y modelo en que su padre se inspiró para crear el personaje, intentó resucitar el cómic en dos ocasiones, en los años 30 y luego en los 40, sin conseguirlo

El cómic, y todas las obras de McCay, son de dominio público desde el 1 de enero de 2005. Esto es válido internacionalmente. En inglés, existen dos recopilaciones de todo el material de Nemo realizado en el período 1905-1914: la edición en seis volúmenes de Fantagraphics Books (1989-93) y la de Taschen, en un solo volumen, Little Nemo 1905-1914 (ISBN 3-8228-6300-9). En español no existe ninguna edición completa de la obra, aunque sí una incompleta (1905-1908), realizada por Norma Editorial. A fines de los 1970 la tira fue publicada en español por la publicación mensual "El Expreso Imaginario" de Buenos Aires. En catalán hay una edición realizada por Els Llibres de Glauco, S.A. en el año 1984 dentro de la colección Laertes Comic (actualmente Laertes, S.A. de Ediciones), que abarca desde octubre de 1905 hasta septiembre de 1906 (ISBN 84-7612-011-7), aunque según la base de datos del ISBN se encuentra actualmente agotada.

jueves, 11 de octubre de 2012

Danza de la Muerte

La Danza de la muerte es un texto que señala lo que se cree se representó y bailó en el siglo XIV y cuya versión castellana es de principios del siglo XV. Conservado actualmente en la Biblioteca de El Escorial, consta de más de seiscientos versos en los que la Muerte va llamando a bailar a distintos personajes: el Papa, el Obispo, el Emperador, el Sacristán, el Labrador, etc. Al mismo tiempo les recuerda que los goces mundanos tienen su fin y que todos han de morir. Este macabro espectáculo se desarrolló en toda la literatura europea, procedente de Francia.

Este macabro espectáculo se desarrolló en toda la literatura europea, procedente de Francia. El tema de la muerte dominó la Baja Edad Media, y frente a ella no había resignación cristiana, sino terror ante la pérdida de los placeres terrenales.

Presenta, por un lado, una intención religiosa: recordar que los goces del mundo son perecederos y que hay que estar preparado para morir cristianamente; por otro lado, una intención satírica al hacer que todos caigan muertos, con independencia de su edad o su posición social, dado el poder igualatorio de la muerte. 

También tuvo expresión artística, mereciendo destacarse los grabados que hicieron Hans Holbein el Viejo (publicados en 1538) y Heinrich Aldegrever (1541). Ya en el siglo XIX, el caricaturista Thomas Rowlandson lanzó otra versión grabada de tono más humorístico cuya influencia se deja notar en autores españoles posteriores, como la Barca de la Gloria, de Gil Vicente, Diálogo de Mercurio y Carón de Alfonso de Valdés, Farsa llamada Danza de la Muerte de Juan de Pedraza, La farsa de la Muerte de Diego Sánchez de Badajoz, Las Cortes de la Muerte de Luis Hurtado de Mendoza y Coloquio de la Muerte con todas las edades y estados, de Sebastián de Horozco.

En el capítulo XI de la segunda parte de El Quijote, Don Quijote y Sancho encuentran a una compañía de cómicos que representan Las Cortes de la Muerte. Finalmente, en el Barroco se encuentran las últimas referencias en los autos de Calderón de la Barca y en los Sueños (1627) de Quevedo. Así mismo varias piezas musicales (sobre todo del siglo XIX) se vieron influenciadas por la temática de la Danza de la Muerte. Una de las más destacadas es la "Danse Macabre" de Camille Saint-Saëns que toma su nombre del francés. En el poema sinfónico un violín solista tocado alegóricamente por la muerte lleva la voz cantante imponiéndose sobre el resto de instrumentos, representación de los mortales. Otra versión de Franz Liszt traducida del alemán (Totentanz) al francés como Danse Macabre no comparte con la temática nada más que el nombre, pues la obra son unas variaciones del tema medieval del Dies Irae para orquesta y piano concertante. El hombre medieval estaba familiarizado con la idea de la muerte y la convirtió en motivo artístico. Las danzas de la muerte se representaban en semana santa. Son alegorías de este tema en el que aparecen personas de todas clases sociales y económicas bailando con esqueletos.

lunes, 1 de octubre de 2012

Yo, Morlock #17: 2ª Carta abierta a Mariano Rajoy

Excmo. Sr. Don Mariano Rajoy:

Como ciudadano de este país me veo en la responsabilidad y obligación de dirigirme directamente a usted para hablar sobre España, ese país del que usted es Presidente del Gobierno y yo un simple ciudadano. Esta no es la primera vez que utilizo una epístola para comunicarme con usted, ya que hice esto mismo por primera vez el 10 de enero de este mismo año. Por aquel entonces, la situación del país, tensa, compleja, aún no había llegado a los extremos en los que nos hallamos hoy en día. Pero, lamentablemente, ya estaba usted sentando las bases para llevarnos hasta donde estamos.

Para empezar, permítame decirle que entiendo lo que pasa. Usted es, y ha sido siempre, un triste registrador de la propiedad, un funcionario gris que, por avatares del destino, logró subir en las filas del PP hasta, entre otras cosas, alcanzar un ministerio durante el gobierno de Aznar y que, éste mismo, le designara como su sucesor para dirigir el rumbo de su partido. Entiendo que semejante responsabilidad le venga grande. ¿Qué ha hecho usted? ¿Qué méritos académicos, profesionales o personales reunía para tan importante puesto de responsabilidad? Lamentablemente, usted se ha convertido en una marioneta con un síndrome bipolar que le impide actuar con libertad. Y es que de sus hilos tiran dos fuerzas opuestas que, en ocasiones logran ponerse de acuerdo. Dichas fuerzas son por un lado los grandes poderes europeos y por el otro los titiriteros de su propio partido. Sr. Rajoy, se lo digo una vez más: usted no es un estadista, ni un líder. No tiene carisma, no inspira a las masas, no tiene redaños ni astucia o inteligencia suficiente como para destacar por sí mismo, carece de buena oratoria y de empatía. En resúmen, usted no posee ninguna cualidad que pueda definir o caracterizar a un dirigente político, a un hombre que tenga que ponerse al timón de un país que está pasando por su peor situación desde hace mucho.

Se ha rodeado de una serie de ministros con afán ultra conservador y que se aferran a los ideales y principios de una derecha rancia, anclada en el fascismo de la dictadura de Franco y que su partido nunca ha querido dejar atrás. Usted y los miembros de su gobierno están convencidos de que se puede dar marcha atrás, que pueden girar el timón y volver a los viejos y buenos tiempos que fueron para los que apoyaban su ideología desde el poder. Por ello no han dudado en dinamitar el Estado del Bienestar, atacar sin freno la Sanidad y Educación públicas en favor del sector privado y sobrecargar al pueblo con medidas que se han demostrado harto ineficaces en todos los países donde se han puesto en práctica. El paro está en cifras de record, la pobreza es cada vez mayor, está condenando a varias generaciones a la incultura, la enfermedad, la miseria y el atraso científico y tecnológico. Mientras, se desvive usted por regalar ingentes cantidades de dinero a los bancos, principales culpables de la situación en la que nos hallamos hoy en día y, por supuesto, la Iglesia Católica sigue siendo ese organismo intocable e intachable, hogar y refugio de sacerdotes pederastas, obispos fascistas y pozo sin fondo donde arrojar el dinero público.

¿El resultado? Usted mismo lo podría haber visto esta semana pasada: La gente, harta de tanto abuso y atropello, ha estado saliendo a las calles, rodeando el congreso de forma pacífica, reclamando un cambio, una solución que pase por el reconocimiento de que la forma de salir de la crisis no pasa por el mantenimiento del status quo actual. ¿Y cómo ha respondido su gobierno, sr. Rajoy? Con policías infiltrados causantes únicos de los disturbios, cargas policiales que parecen sacadas de los tiempos de la dictadura y los comienzos de la Transición, en las que los agentes de la "Ley" se han dedicado a la violencia y brutalidad gratuitas, con detenciones aleatorias e indiscriminadas. Ocultando su identidad para así esquivar cualquier responsabilidad, los antidisturbios, cual pretorianos romanos, han ejercido su fuerza de manera desmedida, de forma atroz e indiscriminada. Y su gobierno lo aprueba, lo aplaude.

Pero claro, usted puede hacerse el sueco, pues ha estado de visita en Nueva York. Todos hemos visto sus fotos paseando por la Gran Manzana, pavoneándose y alardeando con su puro en la boca. Sr. Rajoy, basta de poner los intereses de su partido sobre los intereses de los ciudadanos. Olvídese de resultados electorales, de amiguismos e intereses. Es necesaria una renovación de las estructuras del Estado, uno ajustes urgentes de TODAS las administraciones públicas. Si no acomete lo más pronto posible estas reformas y deja de una vez de anteponer los intereses de los bancos y su formación política, lo único que va a conseguir es hundir por completo este país, llevarnos a una situación cada vez más insostenible y provocar que las manifestaciones sean progresivamente más numerosas y multitudinarias.

Sr. Rajoy, no haga caso de sus medios de comunicación, pues usted mismo se ha encargado de censurarlos para que sirvan a sus propios intereses. Todos sabemos que infravaloran la capacidad de reacción de los ciudadanos y dan valores de participación muy a la baja para tratar de reducir el impacto de las manifestaciones. Por ello, tenga en cuenta la historia del pueblo español. Hemos vivido dictaduras y revoluciones, guerras civiles y golpes de estado. En anteriores ocasiones nos hemos levantado contra gobiernos opresores, y cuando han sido los que apoyan a los tiranos los que se han alzado, no han conseguido sus objetivos sin una larga y cruenta lucha. Así, que, sr. Rajoy, aprenda la lección que nos enseña la historia, sea usted inteligente y comienza a escuchar al pueblo.

Sin otro particular, se despide de usted
José Mª Quinto / Harvey Zoltan Pickman

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Yo, Morlock #16: Quimeras Reales


"No soy el primero y con seguridad no seré el último entre los españoles que piensa que en la difícil coyuntura económica, política y también social que atravesamos es imprescindible que interioricemos dos cosas fundamentales.

La primera es que solo superaremos las dificultades actuales actuando unidos, caminando juntos, aunando nuestras voces, remando a la vez. Estamos en un momento decisivo para el futuro de Europa y de España y para asegurar o arruinar el bienestar que tanto nos ha costado alcanzar. En estas circunstancias, lo peor que podemos hacer es dividir fuerzas, alentar disensiones, perseguir quimeras, ahondar heridas. No son estos tiempos buenos para escudriñar en las esencias ni para debatir si son galgos o podencos quienes amenazan nuestro modelo de convivencia. Son, por el contrario, los más adecuados para la acción decidida y conjunta de la sociedad, a todos los niveles, en defensa del modelo democrático y social que entre todos hemos elegido.

La segunda es que, desde la unión y la concordia, hemos de recuperar y reforzar los valores que han destacado en las mejores etapas de nuestra compleja historia y que brillaron en particular en nuestra Transición Democrática: el trabajo, el esfuerzo, el mérito, la generosidad, el diálogo, el imperativo ético, el sacrificio de los intereses particulares en aras del interés general, la renuncia a la verdad en exclusiva.


Son esos los valores de una sociedad sana y viva, la sociedad que queremos ser y en la que queremos estar para superar entre todos las dificultades que hoy vivimos".

Este es el texto de la última carta que S.M. el Rey Don Juan Carlos I ha publicado, imagino, en un vano intento de calmar los ánimos tras la multitudinaria manifestación del 15-S, el regocijo popular ante la dimisión de Esperanza Aguirre y la próxima convocatoria para el 25-S. Sin duda, nuestro monarca en esta ocasión no se encuentra lleno de orgullo y satisfacción, sino que trata de manipular al pueblo vilmente y de una forma bastante burda. Este personaje cuyo cargo no ha sido elegido, sino que nos vino impuesto por un dictador, Francisco Franco, piensa que con sus "mensajes de navidad" y alguna mamarrachada como esta o su recién book fotográfico logra manipular la opinión de los españoles y ponernos a comer en su mano.

No debemos olvidar que un régimen político dirigido por un Jefe de Estado con cargo vitalicio y hereditario no es la mejor forma de gestionar una democracia moderna. Los reyes gobernaron en tiempos pasados bajo la premisa de que su autoridad venía de Dios, hoy en día, la autoridad que puedan poseer reside más en la tradición y en una clase política vendida al mejor postor. Este cabecilla de una familia numerosa cuyos viajes, vacaciones y palacios costeamos todos los españoles, debería recordar que en un estado democrático, la soberanía reside en el pueblo. Y es el pueblo el que está clamando al cielo, a voz en grito, harto ya de tanta corrupción, de tanta plutocracia, de estar gobernados por unos hombres que responden ante los intereses económicos de los ricos y poderosos, que se venden a los mercados y los caprichos de la líder de una nación que ya ha llevado al mundo a la guerra en 2 ocasiones.

Todos recordamos aquel famoso "¡Porque no te callas!" dirigido a Chavez. En esta ocasión, el grito debe proceder de las gargantas de los ciudadanos, de todos los españoles que estamos hartos de maniobras pueriles de manipulación como esta, de un rey que no representa a los habitantes de esta nación, de un monarca que está por encima de la ley y que extiende su inmunidad a su familia.

Los españoles, todos los que nos manifestamos, los indignados, los que estamos hartos de esta situación, no perseguimos quimeras, perseguimos la verdad, la igualdad, los derechos humanos y del ciudadano. Lo que es una quimera es el creer que vamos a seguir callados, sumiso, dispuestos a aceptar los abusos de poder, las maniobras de incompetencia política y los excesos contra el pueblo. Esas son las quimeras que S.M. debería denunciar. Sin embargo calla, y cuando habla lo hace en favor de los poderosos, de los que nos gobiernan como si esta nación fuera su cortijo particular, su feudo privado en donde hacer y deshacer a gusto cual señores feudales.

S.M. Don Juan Carlos, abra usted los ojos y abdique. No nos representa, no nos gusta y no nos tragamos sus mentiras y absurdos. Retírese de una vez y deje que seamos los españoles los que decidamos si queremos seguir bajo una monarquía o preferimos instaurar la 3ª República