viernes, 17 de junio de 2016

Bunyip

Dibujo de un bunyip de 1890
El bunyip es una ciratura mítica de la mitología aborigen australiana, de la cual se dice que merodea por los pantanos, billabongs, arroyos, lechos fluviales y pozos de agua. El origen de la palabra bunyip puede trazarse al lenguaje Wemba-Wemba o Wergaia de los pueblos aborígenes del sudeste australiano. Sin embargo, el bunyip parece haber formado parte de las creencias e historias tradicionales de los aborígenes a través de Australia, aunque su nombre varia de acuerdo a la nomenclatura tribal.
 
La palabra bunyio se traduce habitaulmente por los aborígenes australianos hoy en día como "diablo" o "espíritu maligno". Sin embargo, esta tradución puede no representar acertadamente el rol del bunyoip en la mitología aboríten pre-contacto o su posible origien antes de que se realizaran relatos escritos. Algunas fuentes modernas aluden a la conexión lingüistica entre el bunyip y Bunjil, "un mítico "Gran Hombre" que hizo las montañas y ríos y hombres y todos los animales". La palabra bunyip no apareció impresa en inglés hasta mediada la decada de 1840.

Hacia los años 1850, bunyip también se había convertido en "sinónmio de impostor, farsante, engaño y similares" en la comunidad austrilana en general. El termino aristocracia bunyip fue acuñado por primera vez en 1853 para describir a los aspirantes australianos a aristócratas. En los tempranos 1990, se hizo popular el uso que le dió el Primer Ministro Paul Keating para describir a los mimebros del conservador Liberal Party of Australia en la oposición.

La palabra bunyip puede ser encontrada en numerosos contextos en Australia, incluyendo nombres de lugares como el Bunyip River (que desemboca en Westerport Bay al sur de Victoria) y el pueblo de Bunyip, Victoria.

Las descripciones de los bunyips son muy variadas. George French Angus pudo recoger una descripción de un bunyip en su relato de un "espíritu acuático" del pueblo moorundi del Murray River antes de 1847, declarando que es "muy temido por ellos ... habita el Murray; pero ... tienen dificultades para describirlo. Su forma más habitual ... se dice que es la de una enorme estrella de mar." ("much dreaded by them ... It inhabits the Murray; but ... they have some difficulty describing it. Its most usual form ... is said to be that of an enormous starfish."). Robert Brought Smyth en su libro Aborigenes de Victoria de 1878 dedica 10 páginas al bunyip, pero concluye "en verdad poco es conocido entre los negros respecto a su forma, recubrimiento o hábitos; parecen haber estado tan asustado de él como para haber sido incapaces de tomar nota de sus características." ("in truth little is known among the blacks respecting its form, covering or habits; they appear to have been in such dread of it as to have been unable to take note of its characteristics."). Sin embargo, las características comunes en muchos relatos de los periódicos del siglo 19 incluyen una cara perruna, cabeza de cocodrilo, pelaje oscuro, cola de caballo, aletas, y colmillos de morsa o cuernos o pico de pato.

Bunyip (1935) artista desconocido,
de las colecciones digitales
de la Biblioteca Nacional de Australia,
El Challicum bunyip, la imagen de una silueta tallada por los aborígenes en el banco de Fiery Creek, cerca de Ararat, Victoria, fue registrada por primera vez por el periódico The Australasian en 1851. Según el informe, el bunyip había sido alanceado después de matar a un hombre aborígen. El anticuario Reynell Johns afirmó que hasta mediados de la decada de 1850, el pueblo aborígen tenía el "hábito de visitar anualmente el lugar y volver a trazar la silueta de la figura (del bunyip) que es en torno a 11 pasos de largo y 4 pasos de ancho en su extremo." ("habit of visiting the place annually and retracing the outlines of the figure [of the bunyip] which is about 11 paces long and 4 paces in extreme breadth."). La imagen ya no existe.

Como curiosidad, en el juego de rol Hombre Lobo: El Apocalipsis, la tribu perdida de hombres lobos australianos recibía el nombre de Bunyip y tenía a este animal como totem tribal. Masacrada por los hombres lobo europeos, el último bunyip se perdió en la Umbra.