miércoles, 30 de marzo de 2016

Begotten (1991)

Título: Begotten
Título original: Begotten
País: USA
Productora: Theatre of Material
Director: E. Elias Merhige
Guión: E. Elias Merhige
Reparto: Brian Salzberg, Donna Dempsey, Stephen Charles Barry
Sinopsis:
Film experimental y de culto que consiste en dos largas y minuciosas secuencias, en las que una criatura sobrenatural (Dios) da luz a la humanidad y un hombre solitario es torturado por misteriosas figuras con máscaras. "Begotten" es una inclasificable película que se la ama o se la detesta, en cualquier caso una experiencia completamente única. La revista Time la declaró una de las 10 mejores películas del año 1991. (FILMAFFINITY)

Crítica:
Tal y como afirma la sinopsis, Begotten es una película que no deja indiferente y provoca reacciones muy extremas. En el caso del que escribe esta crítica, resulta un film aburrido y con un metraje excesivamente largo para el mensaje y propósito que parece querer transmitir: el debate sobre su simbología e interpretación.

Begotten es una película perturbadora, oscura y difícil de asimilar. Carece de banda sonora salvo algunos efectos sonoros, como un continuo sonido de grillos y reniega de todo recurso narrativo convencional. Aquellos que han quedado "hechizados" por la misma suelen referirse a ella como un film "onírico" y "experimental", pero el espectador se encuentra ante una serie de escenas torpemente interconectadas y con una narración prácticamente inexistente. Al carecer de diálogos, fuerza al espectador a absorber las confusas imágenes y trate de comprender lo que está viendo. Sin embargo, la mala calidad de las mismas, en un blanco y negro con un contraste muy elevado y lleno de grano, sólo sirve para incrementar la confusión sobre la acción. La película está cargada de un sincretismo de símbolos que se muestra como algo que puede interpretarse como una serie de ritos de un culto mistérico ante el que el espectador nada puede hacer salvo intentar comprender lo que ve, sin el apoyo de un bagage previo en el que apoyarse. No hay una interpretación clara del mensaje, y al visionarla uno asiste ante un espectáculo extraño y oscuro, perturbador y con algunas escenas gore.

Abusando de la concepción experimental, el director presenta una cinta de corte pesadillesco y sumamente indigesta, pues, para generar un debate en torno a los símbolos e interpretaciones, le sobra mucho metraje. De hecho, el espectador se enfrenta a planos y secuencias repetitivos, que no hacen avanzar a la película y resultan pesados. A causa de ello, no recomiendo esta extraña y abstrusa película, ante la que el espectador se encuentra indefenso en su absoluto desconocimiento y excesiva duración. Por ello, permítaseme recomendar la narrativa de Thomas Ligotti a aquellos que deseen sumergirse en una ficción de corte oscuro y con un onirismo propio de una pesadilla.