miércoles, 28 de enero de 2015

Deadzone

El planeta Nexus Psi está totalmente aislado. Su superficie está siendo devastada por la Plaga (un virus alienígena que convierte a los hombres en monstruos) y ha de impedirse que continúe con su expansión. Los Enforcers (un grupo de supersoldados de élite) han sido enviados para recuperar recursos vitales y detener a la Plaga a toda costa.
En medio del caos, y sin percatarse del peligro que les espera, grupos de Rebels y Marauders alienígenas descienden a la superficie del planeta para saquear los puestos de avanzada abandonados que contienen valiosa tecnología de "La Corporación". Al enfrentarse a la Plaga y Enforcers por igual, el planeta Nexus Psi se precipita aún más hacia la destrucción...

La caja de Deadzone contiene todo lo que necesitas para jugar:
1 Manual en formato A5 completamente traducido al castellano
6 dados de 8 caras
130+ contadores
1 Tapete de juego urbano con una retícula de 8x8 cuadrados
1 Set completo de escenografía:
  • 28 Modular Plastic Scenery tiles
  • 20 Piece Plastic Accessory Sprue
  • 48 Piece Connector Sprue
1 Starter Enforcer
1 Starter Plaga
Todas las miniaturas son de plástico y se suministran sin pintar ni montar.

Deadzone es un juego futurista de batallas en entornos urbanos diseñado por Jake Thorton, autor también de Dreadball, el juego de deportes futurista, ambos de Mantic Games.

Ambientado en un lejano futuro, Deadzone pone al jugador al mando de una fuerza de élite de humanos o alienígenas que luchan en las fronteras del espacio civilizado sobre las ruinas de las colonias humanas. Cada fuerza de combate debe desplegarse sobre un terreno de juego sobre el que tendrá que avanzar, contener al enemigo, recoger objetos abandonados en el campo de batalla y cumplir misiones secretas. El primer jugador que logre completar la misión asignada se alzará con la victoria.

Para representar esto, Deadzone dispone de un tapete de juego resistente dividido con una cuadrícula, elementos de escenografía completamente modulares que representan los módulos-hábitat que se usan para establecer colonias en los nuevos mundos descubiertos y miniaturas de plástico de alta calidad que representan a las tropas de las cuatro facciones iniciales: Enforcers (supersoldados humanos de élite), Plaga (monstruos mutados por un virus alienígena), Rebels (coalición de humanos y diversas razas alienígenas que luchan contra la opresión de La Corporación) y Marauders (piratas y mercenarios orcos). En el caso de la caja de inicio se incluyen los starters de dos de esas facciones: Plaga y Enforcers. Cada starter incluye una amplia selección de tropas, así como un Faction Deck (mazo de facción) de 54 cartas en las que se incluyen las misiones, cartas de combate y cartas con los perfiles de todas las tropas disponibles en la primera oleada de Deadzone para las facciones iniciales. Con la aparición de Incursión, el segundo suplemento de este juego, aparecen dos nuevas facciones: Forge Fathers (enanos mineros que poseen la mejor tecnología) y Asterians (misteriosos alienígenas que luchan a través de androides dirigidos por presencia remota), así como nuevos refuerzos para las facciones ya existentes y nuevos mercenarios y personajes. Para ello, está disponible el Deadzone Second Wave Card Deck, donde se incluyen las cartas de todas las nuevas incorporaciones.

¿Cómo se juega a Deadzone?
Deadzone se basa en un sencillo sistema de juego basado en dados de 8 caras. Para resolver las diferentes acciones se realizan tiradas de 3 dados, contando como éxito cada dado cuyo resultado iguale o supere una dificultad determinada por las características del perfil de la tropa elegida: Disparo, Combate y Supervivencia, cuyo valor se expresa con una cifra seguida del signo + (p.e. 4+ indica que un éxito se obtiene sacando un valor de 4 o superior en el dado). Las diferentes acciones que puede desarrollar cada unidad pueden indicar modificadores positivos y/o negativos que incrementen o disminuyan la cantidad de dados que se tiran. Toda acción requiere un mínimo de éxitos, generalmente 1, aunque algunas requerirán más, incrementando la dificultad de la acción. En caso de obtener el doble o el triple de éxitos requeridos como mínimo, se obtiene un resultado especial que se explica en las reglas de cada acción, reflejando así que se ha desarrollado de forma espectacularmente buena o acertada.

Campos de batalla
Al contrario que otros wargames, las partidas de Deadzone se desarrollan sobre un tapete de juego dividido en cuadrados con una rejilla. Cada cuadrado tiene capacidad para admitir a una determinada cantidad de figuras, en función de su tamaño. Pero, como el juego tiene un componente tridimensional, e incluye escenografía de edificios que pueden tener diferentes niveles, el movimiento y la línea de visión no se calculan ni se trazan en cuadros, sino en cubos. Cada cuadro es la base de un cubo tridimensional, por lo que los diferentes niveles que añaden los edificios se pueden considerar nuevas capas de cubos. Esto afecta, como ya se ha comentado, al movimiento (las miniaturas se mueven por cubos) y a la línea de visión (se traza de cubo a cubo), por lo que las coberturas como barricadas, barreras, cajas, etc. funcionan de forma diferente a otros juegos. Al preparar el escenario para una partida, se debe determinar que cubos otorgan cobertura en función de los elementos de escenografía que haya presente en los mismos, por lo que aquellos cubos que se consideren con cobertura, ofrecerán esta protección a todas las miniaturas que se encuentren en el mismo, sin importar su posición dentro de él.

Secuencia de juego
Deadzone tiene una secuencia de juego formada por rondas de juego. Durante una ronda de juego todas las miniaturas de ambos bandos deben actuar, de manera que, cuando la última miniatura ha sido activada, la ronda se da por finalizada. La ronda de juego se realiza en 4 pasos:
  1. Determinar iniciativa. En la primera ronda se determina la iniciativa al azar. A partir de esta, el primer jugador en acabar de activar sus miniaturas durante la ronda anterior ganará la iniciativa.
  2. El jugador con la iniciativa realiza su primer turno.
  3. El segundo jugador realiza su turno.
  4. Se repiten los pasos 2 y 3 hasta que todas las miniaturas de ambos bandos han sido activadas esta ronda. Se acaba la ronda
Durante su turno, el jugador deberá activar una de sus miniaturas, de manera que pueda recibir ordenes de acción: mover, disparar, combatir, etc. Cuando la miniatura se activa el jugador puede elegir realizar con ella una sola acción larga o hasta dos acciones cortas en su turno. Además, determinados resultados pueden otorgarle acciones gratuitas. Una vez esa miniatura ha completado todas las ordenes que se le hayan dado, el jugador puede elegir activar una nueva miniatura, de manera que, durante un turno puede activar tantas unidades como el valor de Command Total (valor de liderazgo y ordenes) del comandante de su fuerza de combate.

Al finalizar la ronda, cada jugador roba cartas de su mazo de combate (cartas de combate), que podrá usar durante su turno de juego o bien durante el turno del rival si la carta lo permite. Estas cartas de combate pueden otorgar al jugador bonificaciones a determinadas tiradas o diversas ventajas tácticas que le pueden suponer la diferencia entre la victoria o la derrota.

Campañas
El manual básico incluye las instrucciones y reglas necesarias para desarrollar campañas. Una campaña es una serie de escenarios interrelacionados en los que las fuerzas de combate de los jugadores implicados van acumulando los objetos que puedan saquear del campo de batalla, ganando experiencia, mejorando sus características y aprendiendo nuevas habilidades. También permite adquirir refuerzos o cubrir bajas sufridas durante los escenarios. El sistema de campañas permite un nuevo nivel de juego, ya que las tropas que sobrevivan a un encuentro irán mejorando progresivamente, el jugador podrá adquirir nuevos objetos y municiones para la armería de su fuerza de combate y reclutar tropas de refresco. De esta manera, la estrategia va un paso más allá, pues el jugador no sólo tendrá que ocuparse de tratar de obtener la victoria en cada escenario, sino de acumular la mayor cantidad de puntos de reputación (necesarios para adquirir mejoras y tropas) y de tener la menor cantidad de bajas posibles, sobretodo si se trata de soldados veteranos que han ido incrementando sus capacidades a lo largo de la campaña. Además, con los puntos de reputación adquiridos tras cada enfrentamiento deberá sopesar que le resulta más necesario: ¿mejorar tropas? ¿adquirir algún objeto que pueda marcar la diferencia? ¿tratar de resucitar a ese soldado caído? ¿traer como refuerzos nuevas unidades?

Conclusión
Deadzone supone una perspectiva diferente en el mundo de los wargames. De estética y ambientación futurista y con miniaturas altamente detalladas en escala heroica, este juego es una opción muy interesante y, sobretodo, sencilla, a la hora de adentrarse en el mundo de los juegos de escaramuzas. Aunque tiene la desventaja de que todo el material publicado está en inglés (con la excepción del manual que incluye la caja básica), no posee un vocabulario demasiado complejo, y las reglas se pueden comprender con un dominio básico del idioma y un diccionario.

El sistema de juego representa una evolución del usado en Dreadball, lo que ha permitido a Jake Thorton trabajar con un núcleo de reglas diseñado para ofrecer un juego rápido, ágil y con variabilidad táctica sin dejar de lado la sencillez. Gracias a ello, y al sistema de configuración de las fuerzas de combate, que también combina sencillez con agilidad, Deadzone ofrece una experiencia de juego diferente. El uso de mazos de cartas para otorgar modificadores y ventajas tácticas (cartas de combate), misiones (cartas de misión) y perfiles de tropas, libera al jugador de tener que adquirir o descargar listados de ejército para conocer las características de todas las tropas disponibles para su facción. Además, las cartas de combate y las misiones aportan un elemento de aleatoriedad que incrementan las posibilidades de juego.

El principal punto negativo de este juego (además del idioma) reside en que para comenzar a jugar es necesario adquirir la caja básica. Sin embargo, esta inversión inicial, aunque importante, permite hacerse con todo lo necesario para jugar: manual (en castellano), dados, tapete, marcadores, escenografía y dos starters. También está la opción de adquirir todo esto por separado, ya que Mantic tiene disponibles todos estos elementos sueltos, aunque los dados de 8 caras pueden comprarse en cualquier tienda especializada. Esta opción siempre está disponible en caso de querer adquirir el juego con otras facciones diferentes a las incluidas en la caja básica. También da la posibilidad de adquirir en vinilo los marcadores, tanto los básicos como el set de marcadores de la Plaga, así como las piezas de equipo (que en la caja básica vienen como marcadores) en forma de cajas de resina, para usarlas como un elemento más de escenografía. Por supuesto, también está disponible suelto el set de escenografía básico, así como otros packs diseñados por Mantic y que pueden servir para cualquier otro juego de sci-fi.

En cualquier caso, tanto si se opta por la caja básica como si se decanta por adquirir los componentes sueltos, Deadzone representa un juego interesante, sencillo y ameno. La caja básica y las cuatro facciones iniciales permiten comenzar a adentrarse en este juego y familiarizarse con el mismo en batallas de dos jugadores. Sin embargo, para profundizar más en Deadzone sería necesario adquirir las dos expansiones que ya tiene.

Debido a las características ya reseñadas, Deadzone puede ser una forma interesante y sencilla de adentrarse en el mundo de los wargames, principalmente en los juegos de escaramuzas, gracias al completismo de la caja básica y a que cada starter ya incluye miniaturas suficientes para formar una fuerza de combate y disponer de refuerzos extra para una mayor variabilidad táctica. También es una opción muy recomendable para jugadores veteranos que buscan una experiencia de juego diferente en los juegos de escaramuzas.