lunes, 26 de enero de 2015

Babadook (2014)

Título: Babadook
Título original: The Babadook
País: Australia
Productora: Entertainment One / Causeway Films / Smoking Gun Productions
Director: Jennifer Kent
Guión: Jennifer Kent
Reparto: Essie Davis, Noah Wiseman, Daniel Henshall, Hayley McElhinney, Barbara West, Ben Winspear, Tiffany Lyndall-Knight, Tim Purcell, Benjamin Winspear, Cathy Adamek, Carmel Johnson, Adam Morgan, Craig Behenna, Michael Gilmour, Michelle Nightingale, Stephen Sheehan.
Sinopsis:
Seis años después de la violenta muerte de su marido, Amelia (Essie Davis) no se ha recuperado todavía, pero tiene que educar a Samuel (Noah Wiseman), su hijo de seis años, que vive aterrorizado por un monstruo que se le aparece en sueños y amenaza con matarlos. Cuando un inquietante libro de cuentos llamado “The Babadook” aparece en su casa, Samuel llega al convencimiento de que el Babadook es la criatura con la que ha estado soñando. Entonces sus alucinaciones se hacen incontrolables y su conducta, impredecible y violenta. Amelia, cada vez más asustada, se ve forzada a medicarle. Pero, de repente, empieza a sentir a su alrededor una presencia siniestra que la lleva a pensar que los temores de su hijo podrían ser reales. (FILMAFFINITY)

Crítica:
Babadook es una película de terror australiana que sorprende por su temática, el desarrollo de la misma y por las excelentes actuaciones de sus protagonistas, Essi Davis y Noah Wiseman. Al contrario que las cintas más tradicionales de este género, Babadook es un drama de terror psicológico en el que el monstruo, Mr. Babadook, que podríamos identificar con el arquetipo del "Hombre del Saco" que aterroriza a los niños, se muestra poco. En lugar de hacer un film clásico con un monstruo que se deja ver continuamente y basada en sustos fáciles para sobresaltar al espectador, Babadook es más insidiosa. El monstruo tarda en aparecer, por lo que la primera parte de la película nos permite conocer a los protagonistas: una madre traumatizada por la muerte de su marido en un accidente de coche cuando la llevaba a dar a luz al hospital y su hijo, un niño con una obsesión casi patológica con los monstruos que se esconden bajo la cama o en el armario. En el momento en que la madre lee a su hijo el cuento de Mr. Babadook, que, misteriosamente aparece en la librería donde el chico tiene sus cuentos, el joven Samuel centra su obsesión y su terror en la figura del extraño monstruo, Mr. Babadook, quien parece ir acosándole. De esta forma, la película se adentra por los caminos del drama y el terror más psicológico, mostrando la vida desestructurada de esta familia rota, y como el miedo del niño va profundizando las grietas en la unidad familiar y la cordura de su madre.

Por ello, Babadook no es una película destinada a un público habituado a consumir films de terror más convencionales y que no busquen nada distinto. Todo en esta película es diferente: desde la soberbia actuación de los dos protagonistas (a lo diez minutos de la película ya odias al crío, que es inaguantable) que alcanzan cotas magistrales, hasta los efectos especiales, sencillos y muy logrados. También vale la pena destacar el soberbio trabajo de la directora, que, en su opera prima, demuestra un talento inusual y una destreza tras las cámaras que le permite orquestar la película para obtener un resultado final sorprendentemente bueno. Las escenas de secuencias oníricas, que recuerdan al expresionismo alemán, son otro de los grandes logros de esta película, que, desde el onírico comienzo hasta el sorprendente final, logra mantener al espectador enganchado, y no por la tensión o el suspense, sino por la magistral trama. Apartándose de los cánones más comerciales, Jennifer Kent logra obtener un resultado que no deja indiferente y que satisfará a aquel que busque algo más en una película de terror y esté dispuesto a ver algo diferente a los clichés más manidos y habituales.