lunes, 31 de marzo de 2014

Octavio Paz

Octavio Paz Lozano (Ciudad de México, 31 de marzo de 1914-19 de abril de 1998) fue un poeta, escritor, ensayista y diplomático, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1990. Está considerado uno de los escritores más influyentes del siglo XX y uno de los grandes poetas hispanos de todos los tiempos.

Octavio Paz, Pablo Neruda y César Vallejo conforman la tríada de poetas que lideraron la renovación de la lírica hispanoamericana del siglo XX tras el declive del modernismo. Fue el primer mexicano galardonado con el Premio Nobel de Literatura, lo que supuso el reconocimiento internacional definitivo de su talla intelectual, reflejada en su excelente producción de ensayos.

Nacido el 31 de marzo de 1914, en plena Revolución Mexicana, fue criado en Mixcoac, una población que acabó siendo absorbida por la ciudad de México. Lo cuidaron su madre, Josefina Lozano, su tía Amalia Paz Solórzano y su abuelo paterno, Ireneo Paz (1836-1924), un soldado retirado de las fuerzas de Porfirio Díaz, intelectual liberal y novelista. Su padre, Octavio Paz Solórzano (1883-1936), el menor de siete hermanos, trabajó como escribano y abogado para Emiliano Zapata; estuvo involucrado en la reforma agraria que siguió a la Revolución, fue diputado y colaboró activamente en el movimiento vasconcelista. La implicación de su padre en la política y gobierno del país provocaron que estuviera ausente de su casa durante largos periodos de tiempo.
Comenzó su educación en los Estados Unidos en octubre de 1916, cuando su padre fue enviado al país como representante de Zapata. En 1920, regresaron a México, donde su padre acabó por retirarse de la política en 1928, muriendo ya en 1936. Después de la muerte de su padre, se trasladó a España para combatir en el bando republicano en la guerra civil, y participó en la Alianza de Intelectuales Antifascistas.

Estudió en el Colegio Williams, ubicado en Benito Juárez, la preparatoria en el Colegio Francés Morelos (hoy Centro Universitario México) en la ciudad de México, y la licenciatura en las facultades de Derecho, Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Una vez finalizados sus estudios, en 1937 fue invitado a España en plena guerra civil, formando parte de la delegación mexicana en el Congreso Antifascista. Allí se mostró solidario con los republicanos y conoció y trató a los poetas de la revista Hora de España, cuya ideología política y literaria influyó en su obra juvenil. Sin embargo, se sentiría desilusionado por la represión contra los militantes del Partido Obrero de Unificación Marxista de Cataluña, entre quienes tenía camaradas. Este prolongado proceso de desilusión lo llevaría a denunciar los campos de concentración soviéticos y los crímenes de Stalin en marzo de 1951.

En 1943 recibió la Beca Guggenheim e inició sus estudios en la Universidad de California, Berkeley en los Estados Unidos. Dos años después comenzó a servir como diplomático mexicano, y fue destinado a Francia donde permaneció hasta 1951 y donde conoció a los surrealistas, que le influyeron, y colaboró en la revista Esprit. Durante esa estancia, en 1950, publicó El laberinto de la soledad, un innovador ensayo antropológico sobre los pensamientos y la identidad mexicanos.

En 1955 fundó el grupo poético Poesía en Voz Alta, y posteriormente inició una colaboración en la Revista Mexicana de Literatura y en El Corno Emplumado. En las publicaciones de esta época defendió las posiciones experimentales del arte contemporáneo.
Cerró su actividad diplomática en 1968, cuando renunció como protesta contra la política del gobierno mexicano ante el movimiento democrático estudiantil. Durante sus años de servicio Octavio Paz residió en París, donde trabó amistad con André Breton, pero también viajó por diversos países europeos y asiáticos (en 1962 fue nombrado embajador de México en la India).

Poeta, narrador, ensayista, traductor, editor y gran impulsor de las letras mexicanas, Paz se mantuvo siempre en el centro de la discusión artística, política y social del país. Su poesía se adentró en los terrenos del erotismo, la experimentación formal y la reflexión sobre el destino del hombre.