sábado, 28 de octubre de 2017

Thor: Ragnarok (2017)

Título: Thor: Ragnarok
Título original: Thor: Ragnarok
País: Estados Unidos
Productora: Marvel Entertainment / Marvel Studios / Walt Disney Pictures
Director: Taika Waititi
Guión: Eric Pearson (Historia: Craig Kyle, Christopher Yost)
Reparto: Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Cate Blanchett, Anthony Hopkins, Mark Ruffalo, Tessa Thompson, Benedict Cumberbatch, Idris Elba, Jeff Goldblum, Jaimie Alexander, Sam Neill, Ray Stevenson, Tadanobu Asano, Taika Waititi, Karl Urban, Stan Lee   
Sinopsis:
Thor está preso al otro lado del universo sin su poderoso martillo y se enfrenta a una carrera contra el tiempo. Su objetivo es volver a Asgard y parar el Ragnarok porque significaría la destrucción de su planeta natal y el fin de la civilización Asgardiana a manos de una todopoderosa y nueva amenaza, la implacable Hela. Pero, primero deberá sobrevivir a una competición letal de gladiadores que lo enfrentará a su aliado y compañero en los Vengadores, ¡el Increíble Hulk!. (FILMAFFINITY)
Crítica:
Thor: Ragnarok es la tercera película de la trilogía de este personaje. Al igual que sucede con Capitán América y Iron Man, se trata de una metahistoria narrada a través de tres películas en las que se nos presenta un personaje y somos testigos de su evolución al tener que hacer frente a diferentes desafíos organizados a través de las tres tramas de la trilogía. Así nos encontramos que al personaje lo conocemos a través de su introducción como superhéroe y se enfrenta a una serie de enfrentamientos y problemas que le hacen replantearse su identidad y rol y acaba por establecer un statu quo nuevo.

En el caso de Thor, hemos visto una serie de películas que seguían el planteamiento desarrollado por Walter Simonson en los años 80, aunque con un estilo de space opera más propio de los orígenes del personaje con Jack Kirby. De esta manera, tras conocer a Thor y Asgard en la primera película, hacer frente a Malekith y sus elfos oscuros en la segunda película, en esta tercera, el dios del trueno debe hacer frente a su mayor desafío: tratar de evitar el Ragnarok, el Ocaso de los Dioses que pondrá fin a Asgard. Para ello, nos encontramos con dos villanos clásicos del personaje. En primer lugar Surtur, a quien conocemos al principio de la película, es un veterano adversario que ha luchado contra los asgardianos en numerosas ocasiones. Por otro lado, tenemos a Hela, la diosa de la muerte, que se nos presenta como una villana cruel, ambiciosa, sanguinaria y sexy encarnada por Cate Blanchett que se convierte en la enemiga principal de la película y demuestra ser una nemesis perfecta.

Por otro lado, nos encontramos con un cruce con algo que Marvel dijo que no iba a hacer pero ha acabado por hacer: Planet Hulk. Esta fue una saga del comic de Hulk particularmente exitosa y meritoria en la que el coloso esmeralda acababa como gladiador en un planeta perdido y lideraba una revolución. En Thor: Ragnarok recuperamos Sakaar y algunos personajes de la saga, aunque aquí son meros secundarios para complementar el reparto principal. También vale la pena destacar el guiño a Beta Ray Bill o Bill Rayos Beta en España, el ciborg korbinita presentado por Walter Simonson y que se convirtió en un personaje más de la franquicia asgardiana. En esta película, aunque habría sido meritorio y alegrado a los fans clásicos el verlo como un personaje más de la misma, aparece como uno de los campeones del Gran Maestro, el ser primigenio que organiza la Lucha de Campeones en Sakaar.

La película se aleja de los cánones más épicos para desarrollarse como una divertídisima comedia de acción. No faltan las escenas heroicas, como el homenaje de Skurge disparando dos M-16, otro guiño a Simonson o las espectaculares peleas masivas de un dios contra una multitud. El tono de la historia es ligero, aunque no deja de incidir en la catástrofe que supone el Ragnork y el dramatismo de esto. Pero está afrontada desde una perspectiva más humorística, logrando plenamente su objetivo: entretener al espectador y hacerle disfrutar de la totalidad del metraje. No es una película orientada a aquellos que esperen ver algo épico, ni para los que tengan una visión particularmente cerrada del personaje. Debe verse, como sucede con todo el Universo Cinematográfico Marvel, como una versión alternativa del mismo, otro mundo paralelo como tantos otros que existen en los comics de la editorial. Por ello, hay que ir abierto de mente y con ganas de pasarlo bien.