jueves, 18 de junio de 2015

Rey de las ratas

El Rey de las ratas es un fenómeno relacionado con las ratas que entra dentro de lo legendario. Este aparece cuando se produce un entrecruzamiento de las colas de las ratas (u otros animales de cola larga), de manera que quedan unidos por las mismas y obligados a vivir así juntos. Posiblemente esto se pudiera producir cuando los roedores habitan en recintos de pequeñas dimensiones, donde sus colas quedan impregnadas  de sangre o excrementos, de manera que al cruzarse y enrollarse entre ellas, quedan pegadas por la masa apelmazada de restos secos. De esta forma se crea un nudo de rabos imposible de deshacer. Cuenta la leyenda que el Rey de las ratas tiene autoridad sobre las demás ratas, que pueden servirle, entre otras cosas, consiguiéndole comida.

Sin embargo, la hipótesis que parece explicar este fenómeno se contradice con la conducta natural de las ratas, que normalmente buscan la comodidad y evitan estos espacios demasiado cerrados para sus madrigueras. Por ello, el fenómeno se considera legendario, por lo que los ejemplares conocidos de Rey de las ratas pueden atribuirse a manipulaciones por parte de seres humanos, que atan las colas de ratas muertas y las momifican. Al no existir estudios científicos que confirmen una causa natural para el fenómeno, este se atribuye a la leyenda y al ingenio del ser humano a la hora de crear seres quiméricos con la ayuda de la taxidermia, como sucede con el wolpertinger.

El primer informe documental que registra la existencia de un Rey de las ratas es del año 1564. Posteriormente, en el siglo XVIII el fenómeno no vuelve a mencionarse. En la antigüedad, cada vez que se descubría un Rey de las ratas, generalmente se le mataba rápidamente, a causa del miedo y las supersticiones provocados por su aparición. Los dos descubrimientos más recientes fueron realizados el 10 de abril de 1986 en Francia y el 16 de enero de 2005 en Võrumaa en el área de Estonia.

Rattenkönig o Rey de las ratas, conservado en el Museo Mauritianum en Altenburg, Alemania.
Fotografiado en Naturkundliches Museum Mauritianum Altenburg