lunes, 7 de julio de 2014

La Guerra de los Mundos (1953)

Título: La Guerra de los Mundos
Título original: The War of the Worlds
País: USA
Productora: Paramount Pictures
Director: Byron Haskin
Guión: Barré Lyndon (Novela: H.G. Wells)
Reparto: Gene Barry, Ann Robinson, Les Tremayne, Henry Brandon, Robert Cornthwaite, Jack Kruschen
Sinopsis:
Cerca de un pequeño pueblo de Estados Unidos cae algo que, a primera vista, parece ser un meteorito. Los vecinos acuden al lugar del acontecimiento y descubren que un extraño objeto de que emerge una especie de ojo que empieza a disparar un rayo mortal. Es una nave marciana que, junto con otras muchas, ha llegado a la Tierra para conquistarla. La invasión está teniendo lugar simultáneamente en todo el planeta y ni siquiera la bomba atómica podría detenerla. La humanidad está perdida. (FILMAFFINITY)

Crítica:
En 1953 se estrenó la primera versión cinematográfica de la ya clásica novela de ciencia ficción "La Guerra de los Mundos", de H.G. Wells. Este film, considerado una de las grandes películas de ciencia ficción, ganó un Oscar por sus efectos especiales.

La película se aleja bastante de la novela original, obviando detalles como el humo negro usado por los marcianos como arma química, la hierba roja, la maquinaria marciana y la forma de los trípodes, convertidos en aparatos levitadores. Sin embargo, resulta bastante fiel y respetuosa en cuanto al mensaje que transmite, reflejando de forma muy acertada la indefensión de la humanidad y su insignificancia ante un universo hostil al hombre. Por ello, aunque cambien las formas, el contenido es respetuoso con el texto original de H.G. Wells, transmitiendo la amenaza de forma muy acertada y obviando la habitual temática de la guerra fría de amenaza comunista. En estos aspectos resulta más recomendable que la versión de 2005 que hizo Steven Spielberg, dotada de elementos de exaltación patriótica estadounidense.

Como película de culto que es, merece un visionado, ya que, aunque los efectos especiales hayan quedado obsoletos y puedan resultar toscos, la película conserva toda la fuerza del guión de Barré Lyndon, con excelentes diálogos como el de la secuencia del lanzamiento de la bomba atómica. Además, en esta película es la primera ocasión en la que los marcianos poseen escudos de fuerza que protegen sus vehículos, aportando una nueva característica a la primera adaptación cinematográfica de la primera invasión alienígena.