lunes, 26 de noviembre de 2012

Yo, Morlock #18: Cataluña ha hablado

Cataluña ha hablado, y este pasado 25 de Noviembre de 2012 ha dejado claro su postura. Contra el manifiesto radicalismo soberanista adoptado por Artur Mas como caballo de batalla, el pueblo catalán ha tomado medidas que, aunque en algunos casos resulten sorprendentes, no lo son del todo tras un somero análisis.

CiU siempre ha sido un partido de derechas que nunca ha tenido intenciones soberanistas, ni las ha planteado. Siempre ha optado por permanecer unido a España aunque actuando como piedra angular para mejorar la posición de Cataluña en la medida que ne ello favorece a los intereses del partido. Sin embargo, ante el clamor popular soberanista, Mas optó por una arriesgada jugada y, pese a sus medidas económicas de austeridad y arrastrar algunos escándalos, en una clara acción populista, trató de alinearse con las facciones independentistas. Esto, teniendo en cuenta la trayectoria política de su partido, podía parecer una buena forma de presionar a Rajoy, siendo Cataluña uno de los pesos pesados de España junto con el País Vasco. Y puesto que estos dos gigantes económicos son de caracter soberanista, un referendum de independencia podría ser una poderosa arma con la que poner en su sitio al gobierno nacional del PP.

Pero claro, los que realmente veían una opción viable y consistente con su trayectoria en el soberanismo y la indepencia ha sido ERC, gran beneficiada en estas elecciones. De hecho, toda la propaganda monotemática de CiU en torno a la independencia ha actuado como un revulstivo que ha expulsado a los votantes más moderados, quienes han hecho crecer al PP en Cataluña y han dado nuevos aires a ERC, que se alza como segunda fuerza política de la comunidad. Pero por muchos aires triunfalistas que se vean en los titulares de los medios de comunicación y prensa afines a la derecha, conocidos y reconocidos por sus triunfalismos, movimientos de manipulación informativa y falta de independencia, no hay que olvidar que el Partido Popular ostenta el rango de 4ª fuerza política en la comunidad. Sí, es una posición que le permite tener entrar en el juego político de la gobernabilidad, pero no es la posición definitiva que tanto pregonan.

La pelota está en el tejado de Artur Mas, quien debe decidir y marcar cual será la línea política que va a marcar la presente legislatura naciente. ¿Se decantará por ser fiel a su campaña política y pactará (un tanto contra natura) con ERC? Esto le obligaría a replantearse sus medidas de austeridad e inicializar el proceso del soberanismo, con un proximo referendum consultivo para conocer la opinión de la ciudadanía. Por otro lado, CiU puede volver al redil de la derecha y aliarse con el PP para mantener sus políticas de recortes. Esto supondría un giro de 180º con respecto a su monotemática campaña electoral y su vuelco populista, lo que levantaría las iras de los ciudadanos que han optado por el movimiento soberanista. Además, daría carta blanca a Mas para seguir ahogando al pueblo catalán y le impediría cualquier medida de presión hacia el gobierno de Rajoy, ya que sus socios del PP catalán le mantendrían controlado al respecto.

En resúmen, tan sólo podemos afirmar que el pueblo catalán ha hablado, y se ha decantado por la soberanía antes que por mantenerse en el actual sistema que tanto daño les está causando. ¿Respetarán los políticos las proclamas realizadas durante su campaña y se formara una coalición soberanista? ¿O Mas agachará la testuz y rendirá pleitesía al PP para servirle fielmente durante 4 años que le convertirán en una figura menospreciada y odiada en Cataluña? Sea cual sea su decisión, debe tener en cuenta que puede estar hipotecando el futuro de su formación política con todas las consecuencias que ello conlleva.