martes, 30 de octubre de 2012

Samhain, el origen de Halloween


Samhain es la fiesta celta que conmemora el final de la temporada de cosechas, marcando así el Año Nuevo Celta. Se trataba de la celebración más importante de la Europa pagana hasta la llegada del cristianismo. Se trata de una fiesta de transición de un año al siguiente y de apertura entre este mundo y el otro. Samhain es una palabra gaélica que significa “fin del verano”.

El Samhain en la cultura celta.
El calendario galo establecía que el año estaba formado por dos mitades, la oscura, que comenzaba en el mes de Samonios (luna de octubre-noviembre), y la clara, que se iniciaba en el mes de Giamonios (luna de abril-mayo). Los celtas consideraban que el año comenzaba en la mitad oscura, siendo Samonios el año nuevo. Al ser un calendario lunar, los meses empezaban con la luna llena y el cambio de año se realizaba durante las “tres noches de samonios”, la luna llena más cercana entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno.

La fiesta celta del samhain se describe como la comunión con los espíritus de los difuntos, ya que en esta fecha se les permitía caminar entre los vivos. De esta manera se podía producir el reencuentro entre familiares supervivientes y fallecidos. Para mantener los espíritus contentos y alejar a los malos de los hogares, se dejaba comida fuera, tradición que evolucionó con la fiesta cuando pasó a ser Halloween.

Pero las creencias célticas se vieron influenciadas primero por la conquista por parte del Imperio Romano que introdujo el culto su propia diosa de la cosecha, Pomona. Con el auge del cristianismo, las tradiciones y creencias celtas fueron condenadas como heréticas, y la fiesta del Samhain fue asimilada como la celebración del día de Todos los Santos, (All Hallow’s Eve en inglés, de donde viene la palabra Halloween).

Jack O’Lantern 
Jack O’Lantern es el nombre que reciben las calabazas talladas a mano e iluminadas con una vela en su interior y que forman parte de la fiesta de Halloween. Existe un viejo cuento popular irlandés que habla de Jack el Tacaño, un perezoso pero astuto granjero que usó una cruz para atrapar al Diablo. Una de las versiones cuenta que Jack engañó al Diablo haciéndole subir a un manzano, y luego puso rápidamente cruces alrededor o talló una cruz en el tronco, para que el Diablo no pudiera bajar. Otra versión del mito dice que Jack estaba siendo perseguido por algunos aldeanos a quienes había robado cuando se encontró con el Diablo, quién le dijo que había llegado el momento de su muerte. Sin embargo, el ladrón retrasó su suerte tentando al Diablo a castigar a los aldeanos que lo perseguían alegando que eran fieles a Dios. Jack le dijo al Diablo (quien podía adoptar cualquier forma) que se convirtiera en una moneda con la cual pagaría por los bienes robados; luego, cuando la moneda/Diablo desapareciera misteriosamente, los aldeanos pelearían entre sí para averiguar quién se la ha robado. El Diablo accedió a la propuesta: se convirtió en una moneda de plata y saltó al saco que Jack llevaba, solo para encontrarse junto a una cruz que el ladrón había también robado en la aldea. Jack cerró bien el bolso y la cruz privó al Diablo de sus poderes; y así lo atrapó. En ambos mitos, Jack solo deja ir al Diablo cuando éste accede a jamás llevarse su alma. Luego de un tiempo Jack muere, como cualquier otro ser viviente. Por supuesto, su vida había sido demasiado pecaminosa como para poder entrar al Cielo; no obstante, el Diablo había prometido no llevarse su alma, y así quedó también fuera del infierno. Ahora Jack no tenía adonde ir. Se preguntó cómo podría ver a donde iba, ya que no tenía luz alguna, y el Diablo le arrojó, a modo de burla, una brasa que nunca dejaría de arder con el fuego del infierno. Jack ahuecó uno de sus nabos (su comida favorita), puso la brasa en su interior y comenzó a vagar eternamente y sin rumbo por todo el mundo para encontrar un lugar donde finalmente descansar. Entonces pasó a ser conocido como Jack of the Lantern (“Jack el del farol”), o Jack-o’-Lantern. Más allá de lo pintoresco de estas leyendas, el término jack-o’-lantern se refirió originalmente a un vigilante nocturno, u hombre con farol, siendo conocido su uso a partir de mediados del siglo XVIII; y más tarde se aplicó al fenómeno de fuegos fatuos (will-o’-the-wisp en inglés).