miércoles, 3 de enero de 2018

Tiempos modernos (1936)

Título: Tiempos modernos
Título original: Modern Times
País: Estados Unidos
Productora: United Artists
Director: Charles Chaplin
Guión: Charles Chaplin
Reparto: Charles Chaplin,  Paulette Goddard,  Henry Bergman,  Chester Conklin, Stanley Stanford,  Hank Mann,  Louis Natheaux,  Allan Garcia
Sinopsis:
Extenuado por el frenético ritmo de la cadena de montaje, un obrero metalúrgico acaba perdiendo la razón. Después de recuperarse en un hospital, sale y es encarcelado por participar en una manifestación en la que se encontraba por casualidad. En la cárcel, también sin pretenderlo, ayuda a controlar un motín, gracias a lo cual queda en libertad. Una vez fuera, reemprende la lucha por la supervivencia en compañía de una joven huérfana a la que conoce en la calle. (FILMAFFINITY)

Crítica:
Tiempos modernos es una película de Charles Chaplin que está considerada la última película del cine mudo, aunque tiene algunas voces y efectos de sonido. Además, es la primera en la que se escucha la voz del actor, al realizar un número musical hacia el final de la misma. Se trata de una sátira sobre la industrialización y las condiciones laborales durante la Gran Depresión. El protagonista, Chaplin, es un obrero de una cadena de montaje que se ve sometido a esfuerzos cada vez mayores por el continuo aumento de velocidad en la misma, hasta que acaba por perder la cabeza. De esta manera se inicia serie de vivencias y desventuras por las que pasa en una sociedad en la que cada vez hay menos trabajo y resulta más difícil ganarse la vida. De hecho, hay una secuencia en la que se identifica a los trabajadores acudiendo a la fábrica con un rebaño de ovejas, resulta muy esclarecedora e ilustrativa.

Tiempos modernos es un retrato social que, aunque tiene un tono optimista, satiriza las condiciones de explotación e injusticia a las que se veían sometidos los trabajadores. Esto no sólo lo vemos en el personaje de Chaplin, sino también en el de una joven interpretada por Paulette Goddard que se queda huérfana y desamparada y trata de subsistir en las calles. A través de las vidas de estos dos personajes, tanto por separado como cuando están juntos, tenemos una visión de esa sociedad y de sus penurias. Pero, como se trata de una comedia, esto se nos presenta con el apropiado toque de humor.

En conclusión se trata de una película divertida, un clásico que no debe dejarse pasar. Ofrece una satírica y aguda visión de la sociedad de la Gran Depresión americana, con las injusticias y abusos a los que se veían sometidos los trabajadores. Por otro lado, no deja de ser una excelente comedia de un actor intemporal, de un cómico excepcional, Charles Chaplin.