sábado, 13 de enero de 2018

El vacío (2016)

Título: El vacío
Título original: The Void
País: Canadá
Productora: Cave Painting Pictures / JoBro Productions, Film Finance
Director: Jeremy Gillespie, Steven Kostanski
Guión: Jeremy Gillespie, Steven Kostanski
Reparto: Ellen Wong,  Kathleen Munroe,  Aaron Poole,  Kenneth Welsh,  Art Hindle, Daniel Fathers,  Stephanie Belding,  Amy Groening,  Trish Rainone,  Evan Stern, Mik Byskov,  James Millington,  Grace Munro,  David Scott,  Jason Detheridge
Sinopsis:
Un policía traslada a un hombre herido a un pequeño hospital, y la violencia no tarda en desatarse. Los pocos médicos y pacientes que hay se ven rodeados por unos encapuchados y amenazados por una extraña criatura que crece dentro del hospital. (FILMAFFINITY)

Crítica:
The Void (El vacío) es una película arriesgada, un proyecto independiente que se nutrió del crowdfunding para reunir fondos y que se basa en la nostalgia del cine de terror de los años 80. En su favor, hay que reconocer que los aspectos técnicos de la misma son excelentes (fotografía, banda sonora, maquillaje, vestuario y efectos especiales). Logra crear unos monstruos y efectos de corte sobrenatural muy logrados sin recurrir al manido CGI, lo cual es muy meritorio. Consigue una estética visual y sonora que no sólo nos retrotrae a la nostalgia, sino que demuestra que con técnicas que hoy en día no están tan en boga se siguen obteniendo buenos resultados.

Sin embargo, no todo es positivo en esta película, e incluso algunas cosas que pretenden ser positivas se vuelven negativas precisamente por no ser usadas de la manera más apropiada. Abusa demasiado de la nostalgia de los ochenta y su cine de terror y gore, con una fuerte influencia de John Carpenter. De hecho, hay planos, elementos de la trama, diálogos y situaciones que beben directamente de la filmografía de este genial director, por no decir que lo copian directamente. Pretende ser un homenaje a Carpenter copiando conceptos y elementos característicos, pero conjuntándolos de manera que no poseen la gracia y el estilo de Carpenter. El resultado es un monstruo de Frankenstein, un pastiche con pretensiones que se queda roto por el discordante ritmo de la película: comienza de manera muy fuerte para, de improviso, pegar un repentino parón y abusar del suspense situacional, lo que ralentiza mucho la trama. A esto hay que añadir que las actuaciones son poco relevantes, con personajes muy planos con los que resulta difícil empatizar, y un personaje en concreto al que resulta demasiado fácil odiar y calificar como excesivo, pese a que trate de ser uno de los "héroes".

En conjunto, The Void es una película que puede resultar entrentenida, pero está fuertemente sobrevalorada por el componente nostálgico y por el impulso independiente que la guía. En lugar de The Void, resulta mucho más recomendable visionar En la boca del miedo (In the Mouth of Madness, 1995), El Príncipe de las Tinieblas (1987), La Cosa (The Thing, 1982), las tres de John Carpenter y en las que se inspira The Void. Aunque pretende ser un homenaje a Carpenter, el nivel es muy inferior. En este caso, la suma de las partes no es mejor.