miércoles, 26 de abril de 2017

Santa Faz de Alicante

La Santa Faz es un paño en el que se conserva el rostro de Jesucristo. Se trata de uno de las tres reliquias de este tipo reconocidas por la Santa Sede. Esta se conserva en el Monasterio de la Santa Faz de Alicante, sito en la pedanía de Santa Faz, de la ciudad de Alicante, preservada en un camarín del siglo XVII.

Originalmente se trataba de un lienzo de lino con manchas de sangra que representaban una cara. Debido a la extrema devoción que sentía el pueblo por esta reliquia, a lo largo del tiempo se fueron recortando trozos de tela que conservaban familias poderosas, por lo que, finalmente, se guardó en un relicario para protegerla. Dicho relicario tiene una imagen de la Santa Faz en el frontal y una Virgen María en la parte posterior. 

Cada año se celebra una romería en la que los vecinos de la ciudad se desplazan hasta el monasterio para venerar la reliquia. Es una festividad de carácter local que se celebra el jueves siguiente al final de la Semana Santa. Así, jueves, viernes, sábado y domingo la gente acude a la pedanía tanto para visitar el monasterio como para ir de fiesta o pasar el día allí.

La tradición cuenta que la Santa Faz fue trasladada de Jerusalén a Chipre, donde permaneció hasta que se llevó a Constaninopla y, más tarde, a Roma. Finalmente, un cardenal se la entregó al sacerdote Pedro Mena para que la custodiara tras achacarle la salvación de Venecia de la peste. Al llegar a San Juan, donde ejercía sus oficios religiosos, el sacerdote la depositó en el fondo de un arcón. Sin embargo, cada vez que lo abría, el lienzo estaba encima de todo. Debido a esto, y a causa de la sequía que sufría la zona, la reliquia se sacó en procesión para rogar por la lluvia, esto fue un 17 de maro de 1489. Según se cuenta, al llegar al barranco de Lloixa, el padre Villafranca no podía sostener la tela y observó como brotaba del mismo una lágrima. En el lugar donde se produjo este primer milagro en la región se construyó el monasterio.