martes, 8 de septiembre de 2015

Mad Max: Furia en la carretera (2015)

Título: Mad Max: Furia en la carretera
Título original: Mad Max: Fury Road
País: Australia
Productora: Coproducción Australia-USA; Kennedy Miller Productions / Icon Productions
Director: George Miller
Guión: Nick Lathouris, Brendan McCarthy, George Miller
Reparto: Tom Hardy, Charlize Theron, Nicholas Hoult, Hugh Keays-Byrne, Angus Sampson, Zoë Kravitz, Rosie Huntington-Whiteley, Nathan Jones, Riley Keough, Abbey Lee, Courtney Eaton, Josh Helman, Megan Gale, Melissa Jaffer, Stephen Dunlevy
Sinopsis:
Perseguido por su turbulento pasado, Mad Max cree que la mejor forma de sobrevivir es ir solo por el mundo. Sin embargo, se ve arrastrado a formar parte de un grupo que huye a través del desierto en un War Rig conducido por una Imperator de élite: Furiosa. Escapan de una Ciudadela tiranizada por Immortan Joe, a quien han arrebatado algo irreemplazable. Enfurecido, el Señor de la Guerra moviliza a todas sus bandas y persigue implacablemente a los rebeldes en una "guerra de la carretera" de altas revoluciones... Cuarta entrega de la saga post-apocalíptica que resucita la trilogía que a principios de los ochenta protagonizó Mel Gibson. (FILMAFFINITY)

Crítica:
En 1979, George Miller dirige Mad Max, una distopía post-apocalítpica protagonizada por un joven Mel Gibson. Esta película, rodada con un bajo presupuesto, se convirtió en la primera de una saga de acción que consagraría a su protagonista como actor de este género cinematográfico. Con una estética y ambientación muy características, esta saga sirvió de inspiración al género post-apocalíptico desarrollado en entornos desérticos y arrasados, influyendo en la aparición de la saga de videojuegos Fallout (Interplay, 1997). También el juego de estrategia Warhammer 40.000, de la empresa Games Worlshop, tiene referencias visuales a esta saga a través de los Orkos, en particular el Kulto a la Velozidad.

Como trilogía, Mad Max se convirtió en uno de los emblemas cinematográficos de los años 80, con George Miller como director de las tres películas. Por ello, el retorno de esta saga distópica y post-apocalíptica tenía que ser bajo la batuta de este hombre. Nacido en 1945, este australiano ha demostrado que no ha perdido ni un ápice de sus capacidades, al contrario. Con Mad Max: Fury Road ha logrado recuperar el espíritu original de la trilogía con toda la fuerza y el esplendor que le proporciona la experiencia y los medios técnicos con los que ha podido contar. Gracias a ello ha elaborado una road movie de acción desenfrenada que apenas da un respiro al espectador. Cargada de acción épica, con personajes llamativos, una estética y ambientación bien definidas y un uso coherente y sin abusos del CGI, Miller da una lección magistral de como dirigir una película de acción logrando mantener al espectador sentado y pendiente de la trama cada segundo.

La película logra recrear un futuro distópico en un mundo arrasado de forma espectacular, con personajes pintorescos, extraños, extravagantes y caricaturescos que pueblan el entorno en donde se desarrolla la acción. Además, Miller ofrece un guión que, en su sencillez, ofrece un claro y directo mensaje feminista: el peso de la película recae en los personajes femeninos, fuertes, luchadores, que se revelan contra el tiránico Inmortan Joe y tratan de buscar una existencia mejor en ese mundo devastado.

Mad Max es acción desenfrenada, vehículos personalizados con un estilo de chatarrería, persecuciones, peleas, personajes extravagantes y situaciones sorprendentes. Desde el comienzo hasta el final, se trata de un retorno al mejor cine de acción de los años 80, depurado y refinado para sacar un producto que no dejará insatisfechos a los espectadores.