martes, 25 de junio de 2013

Traducción, ese gran desafío de los idiomas

Vivimos en un mundo en el que la globalización es un hecho irrefutable. La Aldea Global se ha convertido en nuestra realidad cotidiana, manifestándose a través de todos los medios de comunicación, información y ocio a nuestro alcance. Incluso en el ámbito laboral y en el de tiempo libre podemos sentir su influencia. Gracias a esta interconexión mundial podemos comunicarnos con gente de cualquier lado del planeta, conocer en directo las noticias y acontecimientos que ocurren en países lejanos, incluso pese a los intentos de censura de los gobiernos y autoridades. Todo nos habla de un mundo que va más allá de nuestra vida cotidiana, de un mundo en el que, como en la Torre de Babel, las lenguas se confunden. Nuestro idioma natal no es suficiente para moverse por el mundo actual, siempre es necesario conocer otras lenguas, otras culturas, a veces, incluso dentro del mismo país.

Hoy en día, gracias a este fenómeno de intercomunicación planetaria, asistimos a un renacimiento, a una nueva era dentro del ocio alternativo y la cultura friki, de los juegos de tablero, de cartas, de estrategia de miniaturas, tanto a escala de grandes batallas como escaramuzas, etc. Con el inglés como lingua franca e internet como red de comunicación, se está revitalizando este mundo mediante el auge del fenómeno del mecenazgo o crowdfunding. Hoy en día, con iniciativa y un buen proyecto que permita marcar una alternativa, el desarrollo de un producto de ocio que sea capaz de llamar la atención, puede financiarse mediante este procedimiento, que se ha convertido en una forma mediante la que pequeñas editoriales y autores que opten por la autoedición logran hacerse un hueco y obtener los recursos económicos que les permitan convertirse en el David que se enfrenta al Goliath de las grandes empresas. Pequeños sueños, grandes esperanzas y el apoyo masivo. Bajo estas premisas se está forjando la actual generación y renovación de este amplio mercado.

Sin embargo, un proyecto interesante, aunque puede ser una apuesta fuerte, no siempre es segura, por lo que hay que tratar de mejorar la propia mano para mejorar las opciones. El inglés es una buena catapulta para la proyección internacional, pero hay que tener en cuenta cuantas más opciones mejor. Si traduces tu trabajo al catalán, al francés o al alemán, multiplicarás tus posibilidades. Aunque aquí surge la problemática de que hacer cuando no se disponen de los conocimientos idiomáticos para trabajar con estas lenguas y los cursos de idiomas requieren una larga preparación y mucho tiempo de estudio para poder acceder a unos conocimientos mínimos que permitan una traducción en condiciones. Tal vez hayas optado por la proyección internacional y necesites tratar con tiendas y clientes que no hablen tu idioma. Estas situaciones pueden darse, y son un escollo que puede obstaculizar ese proyecto en el que has trabajado. En esos casos, hay que buscar la ayuda de traductores profesionales.