miércoles, 26 de diciembre de 2012

Silly Simphonies: The Skeleton Dance


The Skeleton Dance, conocido en español como "La danza del Esqueleto", es un corto de animación de las Silly Simphonies de Disney, creado en 1929. Producido y dirigido por Walt Disney, se encargó de la animación Ub Iwerks.

En el corto, un grupo de esqueletos bailan y crean música en un tenebroso cementerio, usando el sonido de los árboles y animales para acompañar el baile. Este corto fue el primero en la serie de Silly Symphonies de Walt Disney. Las notas musicales de este corto animado, fueron creadas por Carl Stalling, que luego crearía la música de otros cortos de Disney. Mucha gente quedó impresionada con "The Skeleton Dance", debido a que los personajes no hablaban.

Este corto aparece en la sagas de videojuegos Kingdom Hearts y Monkey Island. En la segunda entrega de esta última, LeChuk's Revenge: Monkey Island 2, el protagonista, Guybrush Threepwood, se cae de un árbol y queda inconsciente, momento en que tiene un sueño en el que sus padres aparecen ante él, se convierten en esqueletos y comienzan a bailar en homenaje al corto de Disney.


Argumento
Un búho está sentado en un viejo árbol, en una noche de viento y de truenos, donde se asusta con una rama de árbol, pensando que es una mano siniestra. A continuación un reloj de una iglesia, de un cementerio, marca las doce de la noche. Los murciélagos y las arañas salen de sus hogares, los lobos aullan y dos gatos, maullan y pelean (se tiran de la nariz y se escupen). Pero aparece un gran y blanco esqueleto, que hace que los gatos se asusten, el esqueleto hace sonar sus dientes, el esqueleto merodea y salta en el cementerio. El búho del inicio asusta al esqueleto, y el esqueleto le tira su cráneo, como respuesta. Luego de esto el esqueleto se encuentra con tres compañeros más que empiezan a bailar la danza del esqueleto. Uno de los esqueletos, transforma a su compañero en un xilófono, mientras tanto otro esqueleto usa un hueso y a un gato como un contrabajo y el último esqueleto, mueve sus rodillas y se golpea el trasero. Después de escuchar todos estos diferentes y divertidos ruidos de los esqueletos, un gallo les avisa que pronto va a amanecer y que tienen que ir a dormir, antes de que la luz del sol los atrape, los esqueletos se esconden en un viejo y vacío ataúd, y duermen tranquilamente.