viernes, 23 de septiembre de 2016

Books from the Crypt #113: ¡SOCORRO! Mi madre tiene Pokemon Go

Título: ¡SOCORRO! Mi madre tiene Pokemon Go
Año: 2016
Autor: Carles Ponsi
Género: Comic / Humor
Sinopsis:
¿Tu ropa sigue en el cesto de la colada?
¿La cena aún no está hecha?
¡¡Mamáááááá!!
¿Mamá?
Pokémon GO se ha convertido en un fenómeno mundial que ha traspasado fronteras. Y mamá no podía faltar a la cita.
Después de haber convertido tu vida en un infierno obligándote a ser su servicio técnico, ahora vas a poder disfrutar leyendo cómo es la pesadilla de vivir con una madre cazadora de Pokémons.
Huevos, gimnasios, evoluciones … ¡Nadie escapa mamá! ¡Ni siquiera tú!
Crítica:
¡SOCORRO! Mi madre tiene Pokemon Go es un divertido comic de Carles Ponsi que continua parodiando con gracia y humor el mundo de las nuevas tecnologías de la información visto a través de las generaciones más maduras. En concreto, Ponsi nos propone una visión cargada de gags y locuras con su madre de protagonista. Este comic, que sigue la estela iniciada por su anterior obra, ¡SOCORRO! Mi madre tiene Facebook, nos introduce en el mundo de los pokémon, en concreto en la app que ha sido el éxito del verano: Pokémon Go. Este juego para móviles combina tecnología de realidad aumentada con el clásico juego Pokémon, introduciendo a estas criaturas en nuestras calles.

Partiendo de esta premisa, Carles nos ofrece una divertida historia formada a base de tiras y viñetas en las que vemos las disparatadas, alocadas y sorprendentes vivencias de la madre protagonista de este comic en su día a día de cazadora de pokémons. El lector puede encontrar un humor sencillo, gratificante y sin pretensiones, con bromas referidas a los acontecimientos y sucesos relacionados con este juego, que ofrece una nueva visión de la clásica saga Pokémon, así como la posibilidad de que los jugones del móvil salgan a la calle, aunque sea para cazar monstruos virtuales.

Por ello, para leer este comic sólo hace falta tener ganas de leer algo divertido, ameno y entretenido, riéndose con las curiosidades y anécdotas que narra, y, si se hace por la calle, ir con cuidado al caminar mientras se lee.