lunes, 14 de diciembre de 2015

Krampus

Krampus es un ser originario del folklore de los países alpinos que castiga a los niños malos en Navidad, al contrario que San Nicolás, que premia a los niños buenos. Según cuenta la leyenda, Krampus captura a los niños más traviesos y se los lleva con él.

"Krampus" es un término que viene del alemán antiguo "krampen", que significa garra. En los tiempos pre-cristianos, eran comunes las festividades de la cosecha en las que se ofrecían festines y sacrificios a diversas deidades para garantizar la prosperidad de los cultivos. Con la entrada y difusión del cristianismo, muchas de estas tradiciones fueron asimiladas y confundidas con festividades de la nueva religión, ante la imposibilidad de acabar con estas prácticas paganas ancestrales. Por ello, durante la época de la cosecha (el solsticio de invierno), la gente se disfrazaba de dioses de la fertilidad y la cosecha, habitualmente deidades cornudas y de aspecto caprino, y pedían comida y bebida en las calles.

Tal y como narra la leyenda, Krampus aparece la noche del 5 de diciembre, rondando por las calles durante dos semanas y haciendo sonar campanas y cadenas oxidadas para asustar a los niños. Su aspecto es el de un fauno, un ser humanoide con rasgos de cabra, cubierto de un tupido pelaje, con una larga lengua roja y cuernos en la frente. La influencia cristiana asimila su aspecto con el de los demonios, y le proporciona una apariencia más siniestra. No es raro encontrar ilustraciones en los que se le representa con una canasta en su espalda donde coloca a los niños malos que secuestra para llevarlos al infierno.
Por su origen pagano y su aspecto "demoníaco", las festividades relacionadas con Krampus han sido condenadas por diversas iglesias. En Austria existe la tradición de que los hombres jóvenes se vistan de Krampus la noche del 5 de diciembre y durante las dos primeras semanas deambulan por las calles asustando a los niños con cadenas oxidadas y campanas. Tras la Guerra Civil Austríaca, esta tradición fue objeto de persecución, aunque no fue erradicada.