martes, 12 de junio de 2012

Yo, Morlock #13: El "orgullo" de ser español

"Yo soy español" parece haberse convertido nuevamente en nuestro particular himno nacional. La Eurocopa de Futbol de Ucrania-Polonia nos hace revivir el orgullo patrio, inflamando nuestra bolsa escrotal, produciendo la ya conocida inflamación gonadal que acompaña a estas muestra de españolidad máxima y avasalladora que recorre como una pandemia a la población de esta nación o, como nos recuerda Rajoy con sus palabras "Reino de España". Ante esta febril oleada color rojo y amarillo, encabezada por la embestida imparable del toro hispánico, las gentes ven sus ojos cubiertos por una neblina carmesí que les ciega y les hace seguir un comportamiento cerril, imitando el obtuso comportamiento de los bóvidos e ignorando flagrantemente cualquier otro asunto sin importar su urgencia, gravedad y/o importancia.

Esta muestra fatua de orgullo patrio no es más que una muestra de la indolencia en que nos sumerge ese espectáculo (que no deporte, pues cuando se mueven millones de euros y se trata como una atracción de masas con las que se convierte a individuos racionales en masas enfervorecidas y fanáticas) en el que 11 hombres en pantalón corto y con abultados sueldos se enfrentan a otros 11 supuestamente defendiendo los colores del equipo/nación para el que jueguen. Este particular circo mediático ha venido en el momento más afortunado para nuestro Presidente Pasmado. El comienzo de la Europoca de Futbol ha venido a coincidir con una de las más nefastas noticias recibidas en nuestra democracia, el rescate/intervención por parte de Europa, que, "magnánimamente" ha aceptado hacer una inyección de capital para tratar de solventar la paupérrima y desastrosa situación económica de nuestro país.

Tras los desastres de las autonomías (con la Comunidad Valenciana dispuesta a demostrar que un gobierno del PP siempre lo puede hacer peor), la caída en picado de nuestros bancos (la CAM vendida a precio de saldo a Banco Sabadell tras sus desastrosas cuentas) y ahora la devacle de Bankia cortesía de Rodrigo Rata, perdón, Rato, quien, con su gestión y la de su equipo ha conducido a un nuevo desastre, finalmente nos llega la ayuda desesperada y de último recurso. Este rescate por parte de Europa nos despoja de nuestra soberanía, pues, si hasta ahora el pueblo era ridiculizado, ignorado y castigado por ejercer sus derechos democráticos, ahora ya cae más bajo todavía. Finalmente, nuestros políticos tendrán que responder ante Europa de forma definitiva y terminal. El pueblo ya no cuenta como herramienta de poder y decisión. Podemos decir adios a la democracia, pues la poderosa UE es quien ahora dirigirá nuestras cuentas, marcará el camino a seguir y las medidas a tomar para poder salvar nuestra economía.

Sin embargo, gracias al fubtol y al ya famoso "Soy Español", podemos darnos por vencidos, pues estos días los resultados deportivos actúan como un telón de acero, más que una cortina de humo, para apartar la atención de los españoles. Como si la nación hubiera sido sometida a un lavado de cerebro general, el grueso de los habitantes de este país ha quedado obnubilado, hipnotizado por ese cuerpo esférico al que le dan patadas los acaudalados "representantes" de nuestro país en la selección "española". Podeis estar orgullosos, pues aunque el país se hunda, la economía corra grave peligro y nos convirtamos en los siervos leales de Europa, agachando la cabeza serviles ante sus mandatos, el futbol no os faltará.